Sábado, 23 Mayo 2026
Concentración urbana, riesgo y la urgencia de descentralizar

17 millones en menos del 1% del territorio: la Argentina concentrada y sus riesgos

El AMBA concentra 17 millones de personas en menos del 1% del territorio nacional. En 6.467 barrios populares viven cinco millones de personas sin servicios básicos; la solución requiere descentralización y fomento de ciudades intermedias.
Barrio popular con viviendas precarias y cables a la vista
Barrio popular con viviendas precarias y cables a la vista

La masiva concentración urbana en el Área Metropolitana de Buenos Aires, que reúne 17 millones de personas en menos del 1% del territorio nacional, agrava la vulnerabilidad habitacional y los riesgos en barrios populares.

El drama de los barrios populares

Según ReNaBaP, Argentina tiene 6.467 barrios populares donde viven alrededor de cinco millones de personas. En esos asentamientos las condiciones de hábitat son críticas: el 99% carece de acceso formal a gas natural, el 92% no tiene agua corriente formal y el 97% no dispone de red cloacal. La precariedad estructural se traduce en un riesgo cotidiano que, con frecuencia, termina en incendios fatales causados por conexiones eléctricas irregulares.

Impacto en la niñez y la juventud

Las estadísticas muestran que la población de esos barrios es mayoritariamente joven: cerca del 70% tiene menos de 29 años. Esa combinación —viviendas endebles, falta de servicios y baja expectativa de futuro— profundiza la fragilidad social y territorial. Los casos mortales por incendios en viviendas precarias, relatados a lo largo del año, no son hechos aislados sino manifestación de un problema estructural del hábitat.

Distribución urbana y sus costos

El Área Metropolitana de Buenos Aires concentra 17 millones de personas, el 35,7% de la población total, en una porción muy reducida del territorio. Ese desequilibrio territorial genera sobrecarga de infraestructura y pobreza urbana concentrada. El crecimiento de los asentamientos sobre terrenos en riesgo —el 50% está en zonas inundables, según los datos citados— aumenta la exposición a desastres naturales y artificiales.

Fuente: ReNaBaP, periodo: datos reportados en el artículo

¿Cuál es la salida propuesta?

El análisis de especialistas propone una política de descentralización que potencie las ciudades intermedias como nodos de desarrollo territorial. José Miguel Fernández Güell, urbanista de la Universidad Politécnica de Madrid, sostiene que la creación de una red eficiente de ciudades intermedias es un reto clave. El fortalecimiento de centros como Pergamino, Junín o Trelew permitiría repartir demanda de servicios, generar empleo de calidad y reducir la presión sobre las grandes aglomeraciones.

Ventajas de apostar por ciudades intermedias

  • Reequilibrio demográfico: desacelerar la migración hacia las megalópolis.
  • Eficiencia en inversión: menor costo relativo para infraestructura y servicios.
  • Dinamismo económico regional: diversificación productiva y creación de empleo.
  • Cohesión territorial: menores distancias para acceder a salud y educación especializadas.

El diagnóstico es claro: la tragedia del fuego en los barrios populares no es solo un problema de seguridad sino una consecuencia de falta de ordenamiento territorial y de políticas públicas orientadas a la redistribución espacial del desarrollo. Poner a las ciudades intermedias en el centro de la agenda pública aparece como una estrategia para mitigar riesgos y abrir horizontes de futuro fuera de las llamas.


Fuente: Perfil / ReNaBaP (citado)