Martes, 07 Abril 2026
Centenario y pico de la primera línea subterránea porteña

A 112 años: cómo nació la línea A, el primer subte de América Latina

El 1° de diciembre de 1913 se inauguró la línea A, que unió Plaza de Mayo con Plaza Miserere y consolidó a Buenos Aires como pionera en movilidad subterránea en la región.
Estación histórica del subte línea A
Estación histórica del subte línea A

Historia de la primera línea subterránea en América Latina

El 1° de diciembre de 1913 Buenos Aires inauguró la línea A, el primer subte de América Latina, que unió Plaza de Mayo con Plaza Miserere y transformó la movilidad urbana. La apertura, impulsada por la Anglo-Argentine Tramways Company (AATC), respondió a la presión por soluciones de transporte en una ciudad en fuerte crecimiento.

El contexto urbano y técnico

A comienzos del siglo XX, Buenos Aires era una de las urbes que más rápido crecía en el mundo. El subte se ideó como alternativa al transporte de superficie —carros y tranvías— y se inspiró en sistemas europeos, adaptados a la trama porteña. El recorrido inicial incluía siete estaciones que reorganizaron los flujos entre centros administrativos, comerciales y zonas residenciales.

Los vagones La Brugeoise y el patrimonio

Las formaciones belgas de madera, conocidas como La Brugeoise, marcaron la identidad de la línea con su interior de asientos transversales y su iluminación cálida. Esos coches circularon durante casi un siglo y hoy conservan valor patrimonial: retirados del servicio regular en 2013, se conservan y se usan en eventos y recorridos especiales.

Legado y modernización

La línea A no sólo cambió tiempos de viaje: habilitó nuevas centralidades y permitió una organización distinta de la ciudad. En las últimas décadas se combinaron la conservación de su patrimonio arquitectónico —estaciones con rasgos art nouveau— y obras de modernización: actualización de señalización, accesibilidad y frecuencias. A 112 años, sigue siendo parte esencial de la red de subtes porteña.


Fuente: Perfil