Abastecer a la industria automotriz: planificación, logística y gestión del riesgo

Coordinación, compras internacionales y gestión del riesgo logístico
Abastecer a la industria automotriz implica planificar la compra y la logística de insumos importados, coordinar con proveedores internacionales y gestionar permanentemente el riesgo de interrupción productiva. Gabriel Weinbaur, licenciado en comercio exterior y responsable del área de compras y comercio exterior en una empresa proveedora, describe su día a día como una combinación de planificación, seguimiento y resolución de desvíos.
Un rol pegado a la cadena productiva
Weinbaur trabaja en una compañía que produce piezas plásticas por termo inyección para autos 0 kilómetro. Gran parte de los insumos son importados, por lo que su tarea se concentra en asegurar la continuidad del abastecimiento internacional: emitir órdenes de compra, coordinar transporte y aduanas, y anticipar contingencias logísticas. Señala que la industria automotriz no admite márgenes amplios de error: cualquier desvío puede afectar la continuidad de la línea y generar paradas costosas.
Negociación con terminales y restricciones técnicas
La relación con las terminales automotrices suele ser dirigida: en componentes críticos para la seguridad (airbags, cinturones) el cliente puede imponer el proveedor por desarrollos de ingeniería previos. En insumos no vinculados a la seguridad, como embalajes, existe mayor margen para proponer alternativas. Weinbaur destaca que ese espacio permite desarrollar proveedores locales, siempre cumpliendo estándares y certificaciones exigidas.
El papel de las certificaciones
Según el entrevistado, ninguna empresa entra a la cadena si no cumple normas mínimas: ISO 9001 es el piso y la ISO 14001 gana importancia por el impacto ambiental. Además la IATF, específica del sector automotriz, es un requisito frecuente. Estas certificaciones ayudan a controlar el abastecimiento de punta a punta y a reducir riesgos en una cadena donde una falla tiene efectos multiplicadores.
Previsibilidad y replicación hacia proveedores
La previsibilidad que requiere la terminal se replica hacia atrás: órdenes largas y proyecciones extendidas permiten a los proveedores acomodarse a tiempos logísticos. Aun así, Weinbaur recuerda que el riesgo nunca desaparece: demoras en transporte, variaciones de capacidad de carga o problemas aduaneros son desvíos que deben resolverse con rapidez para evitar paradas productivas.
Vínculos, confianza y resolución de crisis
La confianza es central. Cuando todo funciona nadie lo nota; cuando aparece un problema y hay que resolver contrarreloj, se valora el capital relacional. Weinbaur cuenta que a veces el usuario final cede equipos para ayudar a resolver contingencias: eso solo sucede si hubo confianza previa entre las partes. Construir esos vínculos es trabajo cotidiano.
Trabajo en equipo y formación de jóvenes
El responsable de compras define al equipo como «el corazón de todo». Valora el profesionalismo, la transparencia y la delegación. En su equipo hay muchos jóvenes, muchos aún estudiantes, y Weinbaur toma un rol activo en su formación: no solo transmite conocimientos académicos, sino la experiencia práctica del día a día, y admite que también aprende de ellos en un ida y vuelta permanente.
Tecnología e inteligencia artificial al servicio de la planificación
No se muestra reacio a la tecnología. Usa herramientas, incluso de inteligencia artificial, para liberar tiempo operativo y dedicarlo a análisis estratégicos. Aclara que la IA no viene a reemplazar personas sino a mejorar la planificación, la visualización y la toma de decisiones, permitiendo foco en lo estratégico.
Impacto de los cambios estructurales en la industria
Sobre la movilidad eléctrica, Weinbaur opina que en Argentina todavía es incipiente, vínculo que atribuye en parte a la histórica dependencia de la industria petrolera. Sin embargo, reconoce que el mundo avanza hacia vehículos eléctricos y que certificaciones ambientales dejaron de ser una alternativa para convertirse en una exigencia. La llegada de vehículos eléctricos importados marca un camino que, a su juicio, es cuestión de tiempo para desarrollarse localmente.
Reflexión final
Weinbaur cierra con una mirada global: vivimos en un mundo interconectado, y comercio exterior y logística impactan en la vida cotidiana. Entender cómo llega un producto desde el otro lado del mundo ayuda a ampliar la mirada y alimentó su decisión de estudiar y trabajar en esta actividad. Para él, seguir el recorrido de un producto hasta su destino sigue siendo fascinante.
Fuente: Infobae
