Acuerdo autos con EE.UU.: arancel cero y la posibilidad de descuentos de hasta 40% en concesionarias

Qué propone el acuerdo y qué queda por definir
El acuerdo comercial con Estados Unidos incorpora la posibilidad de importar vehículos fabricados allí sin aranceles, una medida que, de aplicarse, podría reducir el precio en concesionarias hasta en torno al 40% para algunos modelos que hoy pagan 35% de arancel y, además, alcanzan la segunda escala del impuesto a los bienes suntuarios (conocido como “impuesto al lujo”).
Lo confirmado y lo incierto
Hasta ahora no hay detalles oficiales sobre cuántas unidades, qué modelos ni por cuánto tiempo se habilitaría la importación sin arancel. En el sector circuló una versión no confirmada de un cupo de 10.000 unidades para 2026, que después se renovaría anualmente; sin embargo, fuentes que participaron de la reunión entre el ministro Luis Caputo y representantes de ADEFA (Asociación de Fabricantes de Automotores) señalaron que ese número no fue mencionado en la mesa de diálogo. Por eso, la definición final sobre cupos, reglas de reparto y plazos sigue pendiente.
Cómo impactaría en los precios
El efecto más directo se daría en modelos cuyo precio CIF (valor del vehículo más flete) hoy queda por debajo del umbral pero, tras la carga de aranceles y demás tributos, termina alcanzando la escala alta de impuestos internos. Un ejemplo que circula entre directivos del sector ilustra el posible impacto: si un vehículo llega con CIF de 42.000 dólares, el arancel de 35% lo eleva a 56.700 dólares. Al sumarle la estimación aduanera que contempla tasa de estadística, IVA y margen comercial (un 30% adicional), el precio fiscal quedaría en 73.710 dólares. Con un dólar de referencia de 1.440 pesos, eso supone unos 106 millones de pesos, lo que excede el umbral de 90 millones que activa la segunda escala del impuesto interno. Esa segunda escala aplica un 18% nominal que termina afectando el precio final en alrededor de 25%.
Si se elimina el arancel, el mismo vehículo con CIF 42.000 dólares acumularía solo el 30% de cargas adicionales (estadística, IVA y margen), quedando alrededor de 54.600 dólares, un precio estimado que resultaría en una baja del orden del 41% frente al escenario con aranceles e impuestos internos combinados, según la explicación de un directivo del sector.
Alcance y limitaciones
Incluso con arancel cero, los vehículos seguirían sujetos a otros tributos (IVA, tasa de estadísticas, margen comercial del concesionario) y al impuesto interno si superan el umbral. Además, si el eventual cupo fuera reducido (por ejemplo 10.000 unidades), su impacto en un mercado que proyecta vender algo más de 600.000 cero kilómetro en el año sería limitado. En ese escenario un cupo pequeño modificaría la oferta de modelos premium pero no transformaría la estructura general del mercado.
Actores favorecidos y posibles efectos en la industria local
Las marcas con producción en Estados Unidos —como Ford (F-150, Bronco, Mustang), Chevrolet, Honda, Stellantis (algunos íconos como Jeep Wrangler y Gladiator), y fabricantes asiáticos con plantas en Estados Unidos— podrían aprovechar la reducción de aranceles para ampliar la gama de modelos ofrecidos. Para modelos de alta gama que hoy se venden en volúmenes muy reducidos (por ejemplo 10 unidades por mes), el arancel cero podría cambiar la ecuación comercial y convertirlos en productos con mayor volumen de ventas.
No obstante, la medida también plantea incógnitas sobre el impacto en la producción local y el empleo industrial si llegara a habilitarse la importación masiva de unidades sin arancel. En el pasado, la apertura de cupos o preferencias para ciertos países se negoció con condiciones de reparto entre marcas y con mecanismos para no afectar por completo la cadena productiva doméstica. Cómo se diseñe ese reparto (si intervienen las filiales locales, si hay requisitos de inversión o contenido local) será central para medir el efecto sobre la industria nacional.
Otros elementos en juego
- La competencia de vehículos eléctricos e híbridos importados sin arancel: el Gobierno ya licitó 50.000 unidades electrificadas con arancel cero para parte de 2026, y ya ingresaron 50.000 vehículos chinos electrificados sin arancel en el segundo semestre; esos volúmenes superan con creces el eventual cupo desde EE. UU. y tienen impacto inmediato sobre la oferta.
- La estructura fiscal local: incluso con arancel cero, la combinación de IVA, tasas y el umbral del impuesto interno seguirá condicionando qué autos terminan alcanzados por gravámenes altos.
- La negociación política y las contrapartidas: cualquier acuerdo que beneficie a importadores puede incluir cláusulas sobre producción, servicios o inversiones que surjan en las reuniones entre Estado y empresas.
Conclusión: la posibilidad de importar autos desde Estados Unidos con arancel cero podría generar descuentos significativos para ciertos modelos de alto valor, pero su alcance real dependerá de la letra fina: cupos, reglas de reparto, duración y si los vehículos siguen o no alcanzados por impuestos internos. Por ahora, la propuesta está en etapa de definición y los actores del sector permanecen a la expectativa.
Fuente: Clarín
