Alianza internacional busca que Argentina legalice los cigarrillos electrónicos

Visita de la World Vaper's Alliance y la discusión sobre el vapeo
Un representante de la World Vaper's Alliance (WVA) llegó a Buenos Aires para presentar a funcionarios y legisladores una petición a favor de la regulación de los cigarrillos electrónicos, prohibidos en Argentina desde 2011 por una disposición de la ANMAT. La delegación sostiene que la regulación del vapeo permitiría un mercado legal y seguro para los fumadores adultos, mientras que organizaciones sanitarias y buena parte del cuerpo médico recomiendan cautela.
Quién vino y qué pidió
El visitante es Alberto Gómez Hernández, economista español y gerente de Políticas Públicas de la WVA. Según su presentación, la alianza agrupa a vapeadores de distintos países y llevó al país una carta firmada por lo que el representante dijo ser 15.000 argentinos a favor de legalizar los dispositivos. Gómez Hernández admitió que la WVA recibe financiamiento de grupos vinculados al Consumer Choice Center, una organización con sede en Washington que ha recibido apoyo financiero de la tabacalera British American Tobacco, según fuentes públicas citadas por la prensa.
El marco legal y el antecedente de 2011
En 2011 la ANMAT adoptó una disposición que prohibió la comercialización de cigarrillos electrónicos en Argentina de manera preventiva, cuando estos dispositivos comenzaban a difundirse y existía incertidumbre sobre sus riesgos. Desde entonces el mercado en el país se desarrolló, en gran parte, en forma informal. En contraste, países como Reino Unido, Suecia y Nueva Zelanda adoptaron regulaciones que integran el vapeo a estrategias de reducción del tabaquismo; Chile aprobó una ley que entró en vigencia seis meses atrás.
Argumentos contrapuestos
Quienes promueven la regulación esgrimen dos argumentos principales: que vapear reduce los riesgos respecto del cigarrillo de tabaco tradicional y que una regulación elimina el mercado informal y sus productos sin controles, algunos dirigidos a jóvenes. La WVA citó revisiones y estudios que, según su lectura, muestran que vapear puede ser hasta 95% menos dañino que fumar combustible tabaco y ayuda a dejar de fumar.
Por el otro lado, especialistas en salud pública y la mayoría de los médicos sostienen prudencia. Señalan que la nicotina sigue siendo adictiva, que existen reportes de daño pulmonar asociados a ciertos dispositivos o mezclas y que el vapeo puede atraer a personas que nunca habían consumido productos con nicotina, sobre todo jóvenes.
Contexto político y posibilidades de cambio
La visita se produjo pocos días después de los comicios legislativos del 26 de octubre, y algunos referentes de la WVA consideran que el nuevo mapa parlamentario podría favorecer intentos de derogar la disposición de 2011 o habilitar una ley de regulación. En el Congreso ya existe un proyecto —la llamada Ley Ómnibus— que incluye un artículo con un impuesto específico del 25% para cigarrillos electrónicos y sus recargas, lo que muestra previsión ante eventuales cambios regulatorios.
Estado de la negociación
Radio Prolait intentó confirmar si el Ministerio de Salud evalúa avanzar en la derogación de la prohibición; hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta oficial. La discusión combina intereses de salud pública, criterios regulatorios y la presencia de actores con vínculos a la industria tabacalera, lo que complica la lectura de la representatividad y los incentivos detrás de la petición.
Fuentes: Clarín
