Antonela Semadeni sobre el cupo de China: “No nos limita hoy, pero sí nos impide crecer”

Impacto del cupo chino sobre la exportación de carne
El cupo de China para la carne vacuna argentina, fijado en 511000 toneladas con un arancel preferencial del 12,5% y un gravamen del 55% por encima de ese umbral, no restringe las exportaciones actuales pero sí limita la posibilidad de crecer en los próximos años, advirtió la economista de FADA Antonela Semadeni en Canal E.
Qué implica el cupo y por qué afecta
China concentra entre el 60% y el 70% de las exportaciones argentinas de carne vacuna. Por eso, cualquier medida de Pekín tiene efecto inmediato sobre el sector. Semadeni explicó que la decisión responde a una estrategia defensiva del país asiático para proteger su industria y evitar una caída de precios internos.
En la práctica, la cuota de 511000 toneladas mantiene la franja de menor arancel, pero por encima aplica un arancel casi prohibitivo del 55%, lo que encarece fuertemente las ventas adicionales al mercado chino y desalienta la expansión de volumen hacia ese destino.
El efecto sobre producción y precios locales
La economista señaló que, aunque el cupo no impida el nivel actual de exportaciones, sí actúa como techo para el crecimiento exportador durante al menos los próximos tres años. En ese contexto, la salida posible para los productores es diversificar destinos y apuntar a mercados premium.
Semadeni agregó que en el plano doméstico hay presiones de costos: el aumento del precio de la hacienda en pie elevó los costos de producción y, ante un mostrador con baja capacidad de compra, resulta difícil trasladar ese incremento al consumidor. Citó números: el asado subió 75% interanual, unos 40 puntos por encima de la inflación, lo que tensiona el mercado interno.
Mercados externos y precios por tonelada
Para contextualizar el valor de los destinos, la economista recordó que China paga en promedio unos 5000 dólares por tonelada, Estados Unidos alrededor de 9000 dólares y la cuota Hilton puede llegar a 18000 dólares por tonelada. Esos diferenciales muestran por qué los mercados premium y la diversificación de destinos resultan estratégicos para mejorar rendimientos.
Fuente: Perfil, periodo: 2025-2026
Producción estancada y competencia interna
Semadeni indicó además que el stock de cabezas en Argentina está estancado desde hace dos décadas, lo que limita la oferta y presiona al alza los precios de la carne vacuna. Ese fenómeno, sumado a la competencia creciente de carnes porcina y aviar —cuyos consumos rondan 46-47 kilos per cápita, muy cerca del consumo vacuno— complica la dinámica del mercado y obliga a pensar alternativas productivas y comerciales.
La economista advirtió que probablemente se faenen menos cabezas y se produzca menos carne si no se corrigen ciertas variables de costo y logística, lo que mantendría la presión sobre los precios locales.
Estrategias para el sector
Ante el cupo chino, Semadeni recomendó diversificar destinos de exportación, buscar segmentos de mayor valor agregado y aumentar la inserción en mercados premium que pagan mejor por tonelada. En paralelo planteó la necesidad de políticas públicas que incentiven la reposición del rodeo y reduzcan cuellos de botella productivos.
Destacó que, dado que en el mundo falta carne y esa tendencia continuará en los próximos años, hay oportunidades externas; el desafío es cómo acceder a esos mercados sin depender exclusivamente de un comprador dominante.
Conclusión
El cupo de China no corta hoy la cadena de ventas, pero impone un techo de crecimiento para la carne vacuna argentina. La recomendación de los especialistas consultados por Canal E apunta a diversificar mercados, optimizar la producción y apostar por cortes y destinos de mayor valor para compensar la restricción y mejorar la rentabilidad del sector en 2026.
Fuentes: Perfil
