Lunes, 05 Enero 2026
Consumo 2026: crédito, salarios y expectativas

Consumo 2026: el inicio del año está condicionado por crédito, salarios y cautela

Tras un 2025 con heterogeneidad sectorial, el consumo inicia 2026 limitado por la suba de tasas, la restricción del crédito y salarios estancados; consultoras advierten que la recuperación dependerá de la inflación, la reactivación del crédito y la evolución del empleo.
Shoppers en un centro comercial: señales mixtas del consumo
Shoppers en un centro comercial: señales mixtas del consumo

El consumo arranca el año con restricciones por la falta de crédito y la cautela de los hogares

El mercado interno inicia 2026 con la demanda condicionada por la restricción del crédito, salarios estancados y un aumento de la precaución en las decisiones de compra, según consultoras y economistas consultados; la evolución dependerá en gran medida de la inflación y del acceso al financiamiento.


Balance de 2025 y situación con la que parte 2026

Durante 2025 el consumo mostró capítulos dispares: algunos rubros como turismo y ciertos bienes durables registraron mejoras puntuales, pero el conjunto del mercado interno quedó marcado por una dinámica fragmentada. La suba de tasas encareció el crédito y limitó su uso como sostén del gasto, mientras que la incertidumbre electoral llevó a una mayor dolarización preventiva y a postergar compras de mayor valor.

Varios relevamientos privados evidenciaron comportamientos diferentes según segmentos y regiones. Los datos disponibles, concentrados en indicadores de consumo masivo y bienes durables, dejaron una lectura parcial que muestra frenos importantes hacia la segunda mitad del año.

Qué dicen las consultoras y economistas

Desde Analytica, Claudio Caprarulo afirmó que no se proyecta un cambio de tendencia inmediato para el mercado interno: los salarios se mantienen en niveles similares a noviembre de 2023 y la creación de empleo se concentra en el cuentapropismo, con informalidad y menores ingresos, lo que limita la capacidad de recuperación del consumo. Caprarulo señaló que la clave será la posibilidad de volver a una senda decreciente de la inflación y la reactivación del crédito para hogares.

Sebastián Menescaldi, de EcoGo, describió un consumo “relativamente planchado” para el inicio de 2026 luego de una recomposición observada entre 2024 y comienzos de 2025. Explicó que el crédito funcionó como amortiguador, pero que ese canal mostró límites con el aumento de tasas: una eventual baja de tasas acompañada por inflación más baja podría habilitar consumo vía crédito, aunque solo alcanzaría a entre el 20% y el 25% de la población con acceso al sistema financiero.

María Castiglioni, de C&T Asesores Económicos, subrayó la fragmentación de los datos de consumo en Argentina: la mayoría de los indicadores se concentra en el consumo masivo y arroja una visión incompleta. Recordó además que las cuentas nacionales, que dan una visión más abarcadora, se publican con rezago trimestral.

Indicadores recientes y sectores clave

Analytica reportó una caída sostenida en las ventas de supermercados: hubo seis meses consecutivos de baja hasta septiembre, con una caída acumulada desde abril de 3,6% y un nivel 9,7% por debajo de noviembre de 2023. La consultora Scentia señaló que la suma de todos los canales relevados en noviembre cerró con una baja de 0,1% respecto de noviembre de 2024; en términos mensuales el retroceso fue de 1,8%.

En centros de compras se observaron signos distintos: en septiembre las ventas crecieron 1,3% mensual (segundo aumento consecutivo), aunque seguían 8,8% por debajo del cierre de 2024 y con una caída acumulada interanual del 6,3%.

En electrodomésticos, pese a una caída en ventas medidas en pesos constantes en septiembre, las unidades vendidas subieron 1,5% mensual y se ubicaron 16% por encima de noviembre de 2023, una dinámica alimentada por la baja de precios relativos y las importaciones. En autos, los patentamientos en noviembre mostraron una recuperación mensual de 2,2% pero cayeron 3,6% interanual; el año cerró con más de 600.000 unidades, el mejor registro desde 2018. En motos, el acumulado anual mostró un crecimiento cercano al 35%.

La demanda de combustibles retrocedió en octubre, especialmente el gasoil, y el consumo residencial de energía eléctrica también mostró una caída.

Escenarios y factores que pueden cambiar la tendencia

Los analistas coinciden en que la evolución del consumo en 2026 quedará atada a tres variables centrales: la trayectoria de la inflación, el acceso al crédito a tasas más bajas y la dinámica del empleo y los salarios. Sin una combinación favorable de estos factores, el consumo enfrenta dificultades para retomar una senda de crecimiento sostenido.

Menescaldi proyecta que, en un escenario de impulso macroeconómico moderado, el consumo privado podría crecer entre 2,5% y 3% en 2026, en línea con una expansión más amplia del PBI. No obstante, advirtió que el impacto sería heterogéneo y beneficiaría principalmente a los segmentos con mayor acceso al crédito y mejores ingresos.

Qué debería observar la población y las empresas

Para los hogares, la clave estará en la capacidad de mantener el poder de compra real frente a la inflación y en el acceso responsable a financiamiento con cuotas que no vuelvan a licuarse con la inflación. Para empresas y comercios, la recomendación es monitorear segmentos con mayor dinamismo (como ciertos bienes durables y turismo) y adaptarse a patrones de consumo más segmentados.


Fuentes: Infobae