Detrás de la Selección Argentina de Talla Baja: organización y desafíos

Un equipo autogestionado que llega a la Copa América
La Selección Argentina de Talla Baja encara la Copa América 2025 en Asunción con la experiencia de ser la vigente campeona mundial y con una estructura muy particular: el proyecto se sostiene, en gran parte, por el esfuerzo de sus propios jugadores, familias y voluntarios.
Origen y crecimiento institucional
El fútbol para personas de talla baja arrancó en Argentina como una iniciativa local que, con los años, se transformó en movimiento nacional y en actor clave del nacimiento de la FIFTB (Federación Internacional de Fútbol Talla Baja). El acuerdo que dio lugar a ese órgano rector se firmó en 2019 en Corrientes, con la participación de nueve países.
Desde entonces, la estructura fue consolidándose: la Asociación Civil Talla Baja Argentina y la Fundación Nendivé organizaron torneos nacionales, copas y acciones de visibilización. Además, cuentan con un predio de dos hectáreas donado por la Municipalidad de Corrientes donde se está construyendo un Centro Deportivo, Social y Cultural pensado para personas con talla baja.
Cómo se financia y qué falta
El relato que comparte Facundo Rojas, jugador y presidente de la FIFTB, insiste en una idea central: no existen aportes estables ni permanentes de organismos deportivos o estatales específicos. El financiamiento es puntual y muchas veces familiar. El equipo recibe colaboraciones aisladas —donaciones, ayuda logística de municipios, aportes ocasionales de empresas— pero no tiene sponsor oficial consolidado.
Entre las donaciones que sí aparecieron, Rojas mencionó aportes de la Provincia de Corrientes y elementos puntuales como cuchetas y colchones. También destacó el apoyo de Santi Maratea y la cervecera Quilmes, que permitieron disponer de un medio de movilidad para traslados desde la sede en Corrientes.
Hoy el objetivo inmediato es completar baños y vestuarios del predio en Corrientes y obtener patrocinadores que permitan darle estabilidad al proyecto y sostener concentraciones, viajes y formación continua.
La organización deportiva y el reclutamiento
El formato internacional para torneos oficiales exige planteles cortos: en fútbol de salón se habilita un cupo de 12 jugadores. Por eso, la convocatoria nacional es federal y se apoya en una Copa Argentina inclusiva donde participan personas de talla baja de todo el país. Ese torneo funciona como herramienta de selección y también como espacio de encuentro para familias y comunidades.
Además de los varones, desde 2019 se impulsó la conformación de un equipo femenino, con dificultades para sostener la continuidad por razones económicas y logísticas, pero con presencia en torneos internacionales y referentes distribuidas por provincias como Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco.
La preparación para Asunción y la rivalidad con Paraguay
La Copa América se jugará del 22 al 30 de noviembre en la sede del Comité Olímpico paraguayo. Argentina viaja con la aspiración del bicampeonato y con una lista tentativa que combina experiencia y juventud. Entre los nombres señalados se encuentran Cristian Soto, Franco Chazarreta, Catriel Brassesco, Agustín Ledezma, Facundo Rojas, Martín Antúnez, Lucas Deamigo, Pedro Gugliota, Iván Álvarez y Marcos Mulhall.
Paraguay aparece como la principal rival deportiva: la rivalidad se remonta al primer partido disputado en ese país y se intensificó en finales y cruces internacionales. Rojas recuerda que la final del Mundial fue muy tensa y que los cruces con Paraguay siempre generan partidos con gran carga emocional y competitiva.
Impacto social y simbólico
Más allá del resultado deportivo, Rojas subraya el valor social del proyecto: cambiar la mirada pública sobre las personas con talla baja a partir del deporte. El trabajo incluye formación, inclusión de familias y acciones de visibilización —entre ellas, la histórica recepción con el Papa Francisco, que la delegación recuerda como un momento de aliento y reconocimiento público.
El objetivo es también mostrar que se puede transformar la exclusión en oportunidad: el deporte se plantea como herramienta de integración, acceso a derechos y construcción de identidad para niños, jóvenes y adultos que hasta hace poco no encontraban espacios deportivos organizados.
Qué falta y qué esperan
Las prioridades institucionales son claras: asegurar financiamiento regular, completar la infraestructura del predio en Corrientes y consolidar un equipo femenino con participación sostenida. En paralelo, la FIFTB avanza en la organización de torneos regionales y en el crecimiento de la disciplina a nivel internacional: el próximo Mundial está previsto para noviembre de 2026 en Rabat, Marruecos.
La historia que cuenta Rojas es la de un proyecto nacido de la autogestión y del compromiso familiar que hoy busca dar el salto institucional: conseguir sponsors, apoyos estables y una mayor presencia en el calendario internacional para seguir consolidando la disciplina.
Fuentes: Olé
