Diseño y expansión: Marcelo Cantón y la historia de Mishka

De la arquitectura al calzado: una marca con ambición
Marcelo Cantón dirige Mishka, y sus zapatos ya circulan fuera del país: la marca nació en 2001 y hoy suma una estructura con más de 300 empleados y 22 locales, presencia online en tres mercados y ventas internacionales. Esa mezcla de formación técnica —Cantón estudió Arquitectura en la FADU junto a Diego Trivelloni— y voluntad comercial marcó el desarrollo de la empresa desde sus primeras colecciones hasta su llegada a grandes vidrieras internacionales.
Orígenes y propuesta estética
Mishka surgió en un momento de renovación del diseño de autor en Palermo, con una estética que prioriza la funcionalidad sobre el ornamento. Cantón explica que la vocación por la calidad y una “serena ambición” fueron guía desde el inicio: la marca privilegió la combinación entre cálculo y estructura heredada de la arquitectura, y la transformó en calzado, accesorios y más tarde en fragancias.
Trayectoria comercial y expansión
El crecimiento de Mishka no fue solo creativo: se fue consolidando con decisiones comerciales concretas. La apertura en shoppings fue un punto de inflexión, porque exigió disciplina de producción, políticas de precios y organización de colecciones. Ese orden permitió el salto exterior: la participación en eventos como la London Fashion Week y la llegada a tiendas como Opening Ceremony facilitaron la colocación de producto en mercados extranjeros.
Equipo y renovación generacional
La compañía combina tradición y renovación. Hoy tiene 22 locales —19 en Argentina y el resto en Uruguay y Chile— además de ventas online en esos tres países. Cantón señaló la incorporación de nuevas generaciones al diseño, entre ellas Mora Trivelloni, que aportó aire fresco tras estudiar en Milán. Junto con Pía, la jefa de diseño, trabajaron en relanzamientos como la línea de perfumes, una apuesta que la marca decidió desarrollar internamente.
Perfumes y diversificación
Durante la pandemia Cantón cursó formación con un perfumista y la marca desarrolló tres fragancias: la primera versión fue en colaboración con Fueguia y priorizaba esencias naturales como jazmín y rosa; las nuevas variantes son planteadas con una estética más contemporánea. La incursión en perfumería forma parte de una estrategia mayor: diversificar líneas sin perder la identidad artesanal ni la escala industrial que permite la accesibilidad del producto.
Clientes, feminismo y diversidad
Desde sus inicios, Mishka fue adoptada por mujeres vinculadas al diseño y la cultura; con el tiempo su alcance se amplió y se democratizó: Cantón cuenta que ahora es habitual ver productos de la marca en distintos barrios y grupos sociales. En términos de género, la marca practica la inclusión con un rango amplio de talles —mencionó que ofrecen números que van del 35 al 41— y productos consumidos por hombres y mujeres.
Referentes y vigencia creativa
Las colecciones frecuentemente se inspiran en mujeres que marcaron la cultura: Agnès Varda, Joan Didion y Victoria Ocampo han sido referencias de creación. Esa elección define una línea editorial del diseño: valorizar decisiones, arquitectura y biografías que alimentan la producción estética de Mishka.
Producción y posicionamiento en Argentina
El modelo de Mishka combina fabricación a mano y producción en escala. Cantón remarca que la palabra “comercial” no fue nunca peyorativa para la empresa: la venta permite sostener proyectos culturales (producción de teatro, discos) y mantener un laboratorio creativo que no busca ser arte exclusivo sino una expresión útil y replicable. Para sostenerse en el mercado argentino, la estrategia consistió en analizar el contexto y adaptarse: disciplina, estructura y flexibilidad frente a crisis económicas.
Mirada hacia el futuro
La marca celebra su próximo aniversario: en 2026 cumplirá 25 años desde la fundación. Las prioridades anunciadas son mantener la coherencia de diseño, profundizar la internacionalización y consolidar productos como las fragancias. Cantón insiste en mantener la capacidad de adaptación y en entender la compañía como un proyecto que convive entre la creación y la escala comercial.
Fuente: Clarín - Viva
