Lunes, 05 Enero 2026
Choque entre Economía y la banca local por dólares y blanqueo

Dólares, deuda y blanqueo: cómo se rompió la relación entre Economía y los bancos

La falta de apoyo para conseguir dólares y la resistencia a implementar el blanqueo fiscal profundizaron la tensión entre el Ministerio de Economía y los bancos locales; la colocación del 10 de diciembre reunió US$ 910 millones y la ley de Presunción de Inocencia Fiscal no consiguió el respaldo operativo sin reglamentaciones claras.
Luis 'Toto' Caputo y autoridades del Ministerio de Economía
Luis 'Toto' Caputo y autoridades del Ministerio de Economía

Choque por dólares, blanqueo y desconfianza en el sistema financiero

El conflicto entre el Ministerio de Economía y los bancos locales por la provisión de dólares y la aplicación del régimen de Presunción de Inocencia Fiscal (el llamado blanqueo) volvió a tensionar la relación entre el Palacio de Hacienda y el sistema financiero argentino. En el centro están la necesidad de divisas para afrontar vencimientos, la colocación de deuda del 10 de diciembre y la cautela de las entidades ante reglas y controles aún no reglamentados.

Qué pasó en diciembre

El 10 de diciembre el Ministerio de Economía emitió un bono en dólares con la intención de reunir al menos US$ 2.000 millones para hacer frente al pago del 9 de enero por US$ 4.300 millones —los Bonares y Globales emitidos en la reestructuración de 2020—. La colocación consiguió US$ 910 millones a una tasa anual de 9,26%, muy por encima de colocaciones anteriores (repo de enero 2025 a 8,8% y repo de junio a 8,25%). El resultado obligó al ministerio a diseñar un nuevo REPO y a aguardar la sanción del Presupuesto 2026, que el Senado convirtió en ley el 26 de diciembre.

El blanqueo y la resistencia bancaria

Además de la colocación, el equipo económico impulsó la ley de Presunción de Inocencia Fiscal —pensada como incentivo para que privados depositen dólares en cuentas y billeteras especiales—. Según la visión del Ministerio, las entidades locales no acompañaron la medida: no ofrecieron cuentas alternativas ni facilitaron mecanismos operativos hasta tanto no haya reglamentaciones claras por parte del Banco Central y otros organismos de control como la UIF o la Agencia de Recaudación y Comercio Aduanero (ARCA).

Desde Economía, y en particular desde el entorno de Luis “Toto” Caputo, hubo reproches hacia la banca local por “no jugarse” en momentos críticos. Caputo llegó a pedir públicamente que las entidades no impongan trabas a los clientes interesados en regularizar divisas; sin embargo, la respuesta de los bancos públicos y privados fue de prudencia: reclamaron normas operativas y seguridad legal antes de facilitar operaciones que puedan ser interpretadas por los organismos de control.

Por qué las entidades actúan con cautela

Los bancos deben conjugar múltiples requisitos regulatorios: cumplimiento de normas contra el lavado, controles de la UIF, fiscalizaciones de ARCA y lineamientos del Banco Central. Sin reglamentaciones claras sobre el nuevo régimen de blanqueo —plazos, documentación, responsabilidades—, muchas entidades prefieren abstenerse hasta contar con instrucciones precisas que reduzcan riesgos legales y reputacionales.

Preferencia por bancos internacionales y efectos en la política financiera

El choque reaviva una vieja tensión entre el oficialismo y el llamado Círculo Rojo: desde el Gobierno señalan afinidad técnica y de ejecución con bancos internacionales, mientras critican a la banca local por priorizar la cautela regulatoria. En el pasado reciente hubo episodios similares: en julio y agosto, en una crisis cambiaria que requirió intervención externa, la Casa Rosada ya había acusado a actores privados de condicionar la coyuntura financiera.

Impactos concretos

  • Financiación: la menor demanda local por la colocación del 10 de diciembre obligó al ministerio a buscar alternativas para acumular divisas.
  • Implementación de políticas: sin la colaboración práctica de las entidades, medidas como el blanqueo pierden velocidad y alcance.
  • Confianza: la desconfianza mutua complica la coordinación en momentos en que el Tesoro necesita apoyo para gestionar vencimientos y estabilizar el mercado cambiario.

Lo que falta para destrabar la relación

El punto central es la reglamentación. Bancos y autoridades requieren claridad jurídica y operativa sobre cómo se registrarán las divisas, qué obligaciones tendrán las entidades y cómo intervendrán los organismos de control. Sin esos marcos, la banca local seguirá priorizando la prudencia frente a la presión por acelerar la llegada de dólares al sistema.


Fuente: Perfil