Egipto en Bellas Artes: la muestra que reúne más de 180 piezas y la tradición egiptofila argentina

Una exposición en el MNBA que combina arqueología, archivo y cultura popular
La exposición Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina en el Museo Nacional de Bellas Artes reúne más de 180 piezas —entre sarcófagos, papiros, máscaras y estatuillas— y documentos que trazan la relación histórica del país con la cultura egipcia. La muestra, curada por Sergio Baur y José Emilio Burucúa, propone recorrer desde piezas del 3000 a.C. hasta el siglo VI d.C., junto con archivos, libros y obras que dan cuenta de la recepción del antiguo Egipto en la cultura argentina.
Qué se puede ver y por qué importa
El acervo incluye piezas auténticas provenientes de instituciones y coleccionistas locales: sarcófagos, mascarillas funerarias, amuletos, vasijas y pequeños ushabti. Además, la muestra incorpora materiales documentales —fotografías, libros y afiches— que permiten seguir el derrotero de esas piezas hasta los depósitos y vitrinas de los museos argentinos.
El recorrido está organizado en cinco núcleos temáticos que mezclan la historia material del antiguo Egipto con la recepción cultural en Argentina: desde viajes e investigaciones científicas hasta la presencia de motivos egipcios en artistas locales como Xul Solar o referencias en la literatura (Borges, Manuel Mujica Lainez) y la música popular.
Contexto curatorial y proyectos argentinos
Los curadores Sergio Baur y José Emilio Burucúa articulan piezas arqueológicas con archivos históricos. Andrés Duprat, director del MNBA, destacó que la exposición busca mostrar tanto el acervo egipcio como las conexiones locales: expediciones, donaciones y la actividad académica argentina en egiptología. En la muestra se exponen registros del viaje del matrimonio Alfredo González Garaño y Marieta Ayerza por Egipto en 1926, entre otros documentos de archivo que enriquecen el relato.
En el plano académico, la tradición egiptológica argentina incluye figuras como Abraham Rosenvasser y misiones de investigación —por ejemplo la participación en rescates arqueológicos en Nubia durante la construcción de la represa de Asuán—. Actualmente también hay proyectos de conservación como el dirigido por la doctora Andrea Zingarelli sobre la tumba de Amenmose en Luxor.
Experiencia del visitante y datos prácticos
La museografía prioriza el contexto y la información sobre la espectacularidad; esa decisión fue bien recibida por el público: según fuentes del MNBA, la asistencia diaria se multiplicó durante los primeros fines de semana, con picos que llegaron a varios miles de visitantes. Cada objeto cuenta con fichas que explican su función ritual o funeraria y su trayecto hasta el museo.
Datos útiles: la muestra se presenta en el Museo Nacional de Bellas Artes (Av. del Libertador 1473). Horario: martes a viernes de 11 a 19.30; sábados y domingos de 10 a 19.30. Fecha: hasta el 1 de marzo. Entrada: gratuita (bono $5000, según la política de acceso vigente en el museo).
Por qué interesa a quien no es especialista
Además de ofrecer objetos arqueológicos, la exposición permite ver cómo el imaginario egipcio se incorporó a la cultura argentina: desde la música y la literatura hasta la arquitectura porteña. Ese cruce entre ciencia (egiptología) y fantasía (egiptofilia) es un modo de entender cómo una civilización antigua siguió alimentando la creatividad y la curiosidad local durante más de un siglo.
Fuente: Clarín - Revista Ñ
