Miércoles, 14 Enero 2026
Operación aérea y reclamos por demoras masivas de Flybondi

El caótico fin de semana de Flybondi: 242 vuelos demorados y más quejas de los pasajeros

Flybondi acumuló 242 vuelos afectados entre el 9 y 12 de enero, con un retraso total equivalente a casi cinco años perdidos por pasajeros. A pesar de la llegada de aeronaves en modalidad ACMI, las demoras y los reclamos en redes sociales revelan problemas operativos y limitaciones en la atención digital.
Avión de Flybondi en pista
Avión de Flybondi en pista

Operativa afectada y pasajeros sin respuestas claras

Flybondi registró 242 vuelos afectados entre el 9 y el 12 de enero, según el sitio especializado Failbondi, y los reclamos de pasajeros se multiplicaron en redes sociales. La acumulación de demoras generó un tiempo total de retraso equivalente a 4 años, 11 meses y 27 días, una cifra que vuelve a poner en tensión la capacidad operacional de la low cost y la aptitud de sus canales de atención digital para absorber contingencias masivas.


Cómo se distribuyeron las afectaciones

Los registros públicos consignan la distribución diaria de vuelos demorados en ese periodo. De los 242 vuelos afectados en total, los días relevantes y sus conteos fueron los siguientes: viernes 9 de enero, 61 vuelos; domingo 11, 54 vuelos; lunes 12, 56 vuelos. Restando esos registros del total se obtiene que el sábado 10 tuvo 71 vuelos afectados (cálculo derivado de los datos publicados). Estos números ponen en evidencia que la incidencia no fue un pico aislado sino una continuidad de fallas operativas durante todo el fin de semana.

Fuente: Failbondi / Perfil (cálculo propio a partir de datos publicados), periodo: 9–12 de enero de 2026


Casos extremos y demoras récord

El reporte de ese fin de semana incluye vuelos con demoras extremadamente largas: el FO 5960 (Córdoba a Florianópolis) partió 8 horas y 41 minutos después de lo previsto; el FO 5119 (Iguazú a Aeroparque) acumuló 11 horas y 53 minutos; el FO 5440 (Córdoba a Bariloche) tuvo 15 horas de demora; y el FO 5950 (Aeroparque a Florianópolis) salió 9 horas y 49 minutos tarde. Estos casos individuales ilustran la magnitud de la afectación sobre pasajeros que debían continuar viajes domésticos e internacionales.

Respuesta de la aerolínea y limitaciones estructurales

Flybondi señaló previamente que había incorporado un Airbus A320 en modalidad ACMI a comienzos de enero y que esperaba la llegada de cuatro aeronaves del mismo modelo para el 10 de enero, con la intención de ordenar la operación. Sin embargo, esa llegada de equipos no se tradujo de forma inmediata en una mejora perceptible para los pasajeros durante el fin de semana analizado.

El modelo low cost implica una flota relativamente reducida, alta rotación y dependencias operativas que generan vulnerabilidad ante imprevistos. Cuando se producen demoras encadenadas, el efecto cascada impacta en múltiples vuelos subsiguientes y la capacidad de reubicación rápida queda acotada.

Atención al cliente: autogestión vs asistencia presencial

Flybondi enfatiza herramientas de autogestión (web, app, call center, redes) para que los pasajeros realicen cambios y consultas. No obstante, numerosos usuarios denunciaron dificultades para acceder a información fiable sobre reprogramaciones y notificaciones, reportando demoras en la confirmación de horarios y problemas para reubicarse en otros vuelos. En episodios de demoras masivas, la falta de atención presencial o capacidad de gestión humana inmediata suele agravar la experiencia del pasajero.

Contexto reciente

El problema no nació este fin de semana: entre el 24 de diciembre de 2025 y el 8 de enero de 2026, Flybondi había registrado 924 vuelos demorados, con un total acumulado —según PERFIL— de 19 años, 6 meses y 5 días en tiempo perdido por pasajeros. La continuidad de las fallas operativas plantea preguntas sobre la capacidad de la aerolínea para sostener su plan de crecimiento sin afectar la confiabilidad mínima esperada por los viajeros.

Qué pueden reclamar los pasajeros

Quienes sufrieron demoras prolongadas pueden iniciar reclamos formales ante la aerolínea y, si correspondiere, ante organismos reguladores. Es recomendable conservar comprobantes de compra, comunicaciones con la compañía y documentación que acredite los perjuicios (por ejemplo, gastos de alojamiento o conexiones perdidas). La vía de organizaciones de defensa del consumidor y los canales oficiales también es una alternativa cuando la respuesta de la empresa no satisface.


Conclusión

La suma de 242 vuelos afectados y el cúmulo de reclamos del fin de semana exhiben que la incorporación de aeronaves por sí sola no corrige fallas operativas estructurales. La repetición de episodios similares en la temporada alta obliga a la compañía a revisar procedimientos operativos y su esquema de atención al cliente para recuperar confianza. Mientras tanto, los pasajeros deberán extremar precauciones al planificar viajes con conexiones ajustadas.

Fuentes: Perfil; Failbondi