El desafío de Milei para que los argentinos saquen los dólares del colchón

Por qué sacar los dólares del colchón es clave para la estrategia económica de Milei
Javier Milei, dólares, colchón y cuentas CERA son los términos centrales de la discusión económica actual: el gobierno busca que los argentinos incorporen sus dólares al sistema financiero y de inversión para fortalecer el crédito y la actividad económica, pero la desconfianza histórica sigue pesando.
Qué pasó con el blanqueo y las cuentas CERA
El gobierno de Milei impulsó un programa de blanqueo fiscal que permitió declarar activos en cuentas especiales conocidas como CERA. Bajo ese programa, casi 300.000 personas declararon más de US$20.000 millones en 2024, según datos oficiales y reportes periodísticos. La normativa había establecido que los depósitos superiores a US$100.000 debían permanecer inmovilizados hasta el 1° de enero de 2026 para evitar un gravamen, y esa restricción expiró recientemente, lo que abre la posibilidad de movimientos significativos de capital.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, declaró que el monto inmovilizado en el sistema y que podría retirarse a partir de enero estaba “muy por debajo de US$20.000 millones”, sin precisar cifras actualizadas. La agencia tributaria informó que el blanqueo incorporó casi US$24.500 millones en cuentas CERA, cifra que ha sido utilizada por analistas como referencia para medir el flujo de capitales que ingresaron formalmente al sistema.
Medidas legales: Ley de Inocencia Fiscal y su efecto
El Congreso aprobó la llamada Ley de Inocencia Fiscal, que eleva umbrales y reduce el riesgo de persecución para quienes mantuvieron fondos no declarados. La intención oficial es incentivar que más argentinos trasladen esos activos al sistema financiero sin temor a sanciones. Para el gobierno, la combinación de incentivos regulatorios y la estabilización macroeconómica debe fomentar la repatriación de dólares y su conversión en crédito e inversión.
Analistas y funcionarios coinciden en que la ley puede ayudar a normalizar capitales, pero advierten que cambiar hábitos profundos de resguardo en efectivo llevará tiempo y dependerá de la credibilidad del gobierno en el largo plazo.
Lo que muestran los números
Los depósitos en dólares del sector privado en el sistema financiero se duplicaron desde que Milei asumió, alcanzando US$36.000 millones, el nivel más alto desde la corrida bancaria de principios de 2002. Pese a ese avance, representan una fracción de los aproximadamente US$204.000 millones que, según estimaciones del Banco Central, permanecen fuera del sistema.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló en foros con inversores que hay casi US$200.000 millones “debajo del colchón” que podrían generar interés y crédito si se movilizaran. Para que eso ocurra, hacen falta señales claras de estabilidad y canales financieros atractivos que ofrezcan rendimiento y seguridad jurídica.
Riesgos y escenarios tras el levantamiento de la inmovilización
Con la finalización del período de inmovilización de las cuentas CERA, existe la posibilidad de que algunos hogares y empresas retiren fondos y los coloquen en el exterior o en activos físicos, según alertaron operadores y casas de inversión. Grit Capital Group señaló que hay una “posibilidad significativa” de que parte del capital se mueva fuera del país si persisten dudas sobre estabilidad macroeconómica.
Sin embargo, otros analistas sostienen que parte de esos fondos se volcarán hacia carteras de inversión locales: depósitos, bonos, acciones y fondos que ofrezcan retorno en dólares o activos atados a la evolución de la economía. Pilar Tavella, jefa de estrategia macro de Balanz, indicó que la confianza está aumentando y que esperan movimientos contenidos más que salidas masivas.
Qué falta por ver y cómo afecta a la gente
El resultado dependerá de la reacción de ahorristas y empresas en las próximas semanas: si predominan preocupaciones sobre la estabilidad o la posibilidad de cambios regulatorios, podría haber salidas. Si, en cambio, siguen las señales de normalización y se ofrecen instrumentos atractivos, se avanzará en convertir ahorro en crédito e inversión.
Para la población, el impacto concreto puede verse en mayor disponibilidad de financiamiento para empresas y proyectos, y en potenciales mejoras en la oferta de crédito al consumo y a la vivienda. Pero esos efectos requieren que los fondos realmente se canalicen hacia actividades productivas y que las condiciones macroeconómicas se mantengan estables.
Fuentes: Perfil (resumen de Bloomberg)
