Sábado, 28 Febrero 2026
Regreso que obligó a tomar decisiones rápidas

El regreso de Bruno Valdez a Boca reabre el problema del cupo de extranjeros

Tras finalizar su préstamo en Cerro Porteño, Bruno Valdez se reincorporó a la pretemporada en Boca. Su regreso complica la disponibilidad de plazas de extranjeros y abre negociaciones difíciles por el contrato vigente.
Bruno Valdez entrenando con la camiseta de Boca (imagen de archivo)
Bruno Valdez entrenando con la camiseta de Boca (imagen de archivo)

Situación contractual y plazas de extranjeros en Boca

Bruno Valdez, Boca, cupo de extranjero y contrato son los ejes del conflicto que se abrió después del regreso del defensor tras su préstamo a Cerro Porteño.

Bruno Valdez volvió a presentarse en la pretemporada de Boca tras completar su préstamo en Cerro Porteño. Aunque el central se reincorporó a los entrenamientos el 2 de enero y sigue cumpliendo con sus obligaciones contractuales, su futuro en el club no está definido y su situación se vinculó de inmediato con la necesidad de liberar un cupo de extranjero en el plantel profesional.

En declaraciones a La Gran Jugada, su padre Marcelo Valdez describió el panorama con prudencia y realismo: confirmó que Bruno está en Argentina, entrenando con el plantel, pero advirtió que la salida no será automática porque existe un contrato vigente que exige negociaciones. “Boca lo que necesita es liberar un cupo de extranjero y lo más probable es que le toque a Bruno”, dijo, y agregó que “no va a ser tan fácil que Boca le dé la rescisión en mano”. En la nota también se consignó que el vínculo del zaguero con el club se extiende con un contrato vigente, un dato que condiciona cualquier salida por acuerdo.

El problema es estrictamente estructural para la dirigencia: con la vuelta de los futbolistas que estaban a préstamo, Boca apareció con cinco de las seis plazas permitidas para extranjeros ocupadas (la nota enumera a Alarcón, Palacios, Ander Herrera y Cavani entre los nombres que integran ese cómputo). En ese contexto, y ante el posible arribo de Marino Hinestroza, liberar una plaza se volvió una prioridad administrativa que puede condicionar decisiones deportivas.

Para el jugador el escenario es incómodo: sigue perteneciendo al club y, mientras tanto, debe mantenerse activo y a disposición del cuerpo técnico. Para Boca, la salida de Valdez —ya sea en préstamo, venta o rescisión— supone negociar cláusulas, fechas y condiciones que hagan compatible la operación con las necesidades de la planificación de plantel.

El recorrido reciente de Valdez con la camiseta Xeneize tuvo altibajos: estuvo fuera de los planes en momentos claves, sufrió lesiones y acumuló préstamos. Su imagen en el club quedó marcada por participaciones en instancias definitorias, entre ellas una final de Copa Libertadores, pero en lo inmediato el tema central no es su rendimiento sino la estructura de plazas para extranjeros que obliga al club a tomar decisiones rápidas antes del cierre del mercado.

Qué opciones tiene el club y el jugador. Las vías habituales son tres: acordar un préstamo a otra institución que tenga espacio de extranjeros, concretar una venta que libere la plaza, o negociar una rescisión de contrato si ambas partes coinciden en esa salida. Todas requieren pasos administrativos y, a veces, la intervención de intermediarios y del propio jugador para reajustar su futuro profesional. Según el padre del defensor, hay “muchas cosas que tocar” en la negociación para llegar a un acuerdo que conforme a todos.

Contexto sobre reglamentación: en el fútbol argentino cada club dispone de un número limitado de plazas para futbolistas extranjeros en su lista profesional. Esa limitación condiciona inscripciones y refuerzos: cuando las plazas están cubiertas, la llegada de un refuerzo foráneo obliga a una salida o a una reconfiguración interna.


Fuente: Olé