Especialista del Conicet: la pobreza multidimensional en Argentina sería del 67%

La crítica a la metodología oficial y la cifra de 67% de pobreza multidimensional
El investigador del Conicet Martín Maldonado cuestionó la metodología del INDEC y afirmó que la pobreza multidimensional en Argentina alcanza 67,5% —dato elaborado por la UCA en 2024— frente al 31,6% que marca la Línea de Pobreza oficial en 2025.
Qué dice la crítica metodológica
Maldonado calificó al sistema de medición vigente como «obsoleto» y «superlimitado» porque, creado en 1985 y con ajustes menores, se centra en la comparación entre ingresos monetarios y una canasta de 52 alimentos. Según el investigador, esa aproximación mide solo pobreza monetaria y deja afuera costos esenciales como servicios públicos, educación, salud, transporte, alquileres y otros gastos familiares relevantes.
Cuatro mediciones, cuatro resultados
El especialista enumeró varias mediciones que producen resultados disímiles: Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) marcó 6,7% de pobres en 2022; la Línea de Pobreza del INDEC arrojó 31,6% en 2025; la medición multidimensional de la Universidad Católica Argentina (EDSA-UCA) llegó a 67,5% en 2024; y un índice de Nivel Socioeconómico registró 51% en 2025. Esos números ponen en evidencia la diversidad de marcos conceptuales y las implicancias prácticas de elegir uno u otro indicador.
Por qué importa la elección metodológica
La forma de medir pobreza condiciona políticas públicas y presupuestos. Maldonado señaló que adoptar una medición multidimensional implicaría reconocer una magnitud mayor del problema y, por ende, requeriría mayores transferencias sociales y gasto público orientado a la protección social. Ese cambio tiene un costo fiscal y una fuerte carga política, porque obligaría a los gobiernos a asumir una magnitud de pobreza mayor que la que hoy figura en las estadísticas oficiales.
Ejemplos internacionales y alternativas
El investigador recordó que la medición multidimensional ya se aplica en países como México, Brasil y Chile y que incorpora indicadores de acceso a servicios, condiciones de vivienda, educación y salud. En Argentina existen mediciones no oficiales con marcos más amplios; la UCA implementa una solución multidimensional desde 2010, aunque con una muestra reducida que limita su representatividad nacional completa.
Implicaciones para políticas públicas
Una medición multidimensional ampliada obligaría a revisar planes sociales, asignaciones y políticas de vivienda, salud y educación. Maldonado advirtió que esa actualización exigiría que el Estado planifique transferencias y programas con mayor alcance, lo que podría implicar el aumento sostenido de prestaciones como la Asignación Universal por Hijo y otras transferencias condicionadas o universales.
Limitaciones técnicas y políticas
El cambio metodológico no es sólo técnico: conlleva decisiones políticas sobre recursos y prioridades. Adicionalmente, cualquier transición requiere mejoras en la capacidad estadística del INDEC, ampliación muestral y consenso técnico para que las nuevas cifras sean robustas y aceptadas por la comunidad científica y la sociedad civil.
Conclusión
La controversia refleja una tensión central: medir la pobreza de forma estrictamente monetaria ofrece una foto parcial que puede subestimar carencias estructurales; una medición multidimensional amplía el diagnóstico pero exige mayor compromiso fiscal y político para su abordaje. El debate no es sólo técnico, sino sobre el tamaño que el Estado esté dispuesto a reconocer y atender como responsabilidad.
Fuente: diálogo con Martín Maldonado y nota de Perfil. Más información en: Perfil — Especialista advirtió que pobreza multidimensional alcanza 67%
