Hospital Córdoba logró el primer trasplante cardíaco desde donante en asistolia controlada en Argentina

Trasplante desde asistolia controlada: cómo se hizo y por qué importa
El Hospital Córdoba realizó con éxito el primer trasplante de corazón proveniente de un donante en asistolia controlada en adultos en Argentina y Latinoamérica. El procedimiento —que amplía las posibilidades de donación más allá de los casos de muerte encefálica— combinó una donación multiorgánica, la ablación e implante realizados por el Programa de Trasplante Cardíaco del Hospital Córdoba y el traslado rápido del órgano en el avión sanitario provincial.
El operativo y su logística
La donación se concretó en el Hospital José María Cullen de la provincia de Santa Fe. El equipo que realizó la ablación viajó para la intervención y regresó con el corazón en condiciones óptimas, gracias a la reducción de los tiempos de isquemia que permitió el traslado aéreo inmediato. El Gobierno de Córdoba destacó que la coordinación interjurisdiccional y la precisión del operativo fueron determinantes para que el receptor evolucione de manera favorable.
Según el comunicado oficial, participaron el CUDAIO, los equipos de terapia intensiva y la unidad coronaria del Cullen, y el Programa de Trasplante Cardíaco del Hospital Córdoba, que encabezó la ablación y el implante. La cirugía fue liderada por Néstor Bustamante, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca y Tórax, y duró 89 minutos.
Qué es la donación en asistolia controlada y por qué representa una nueva frontera
La donación en asistolia controlada ocurre cuando el fallecimiento se constata por cese irreversible de las funciones circulatorias. A diferencia de la donación por muerte encefálica, aquí el manejo del tiempo y la preservación del órgano son críticos para su viabilidad. En este caso se utilizó perfusión normotérmica toracoabdominal para conservar el corazón antes del implante, una técnica que exige protocolos estrictos, equipamiento y coordinación técnica.
Declaraciones y alcance institucional
Eduardo Caminos, director del Hospital Córdoba, señaló que “la Región Centro vuelve a marcar un hito en salud pública” al combinar profesionales de distintos ámbitos en un mismo objetivo: ampliar las posibilidades de donación y ofrecer una nueva oportunidad de vida a pacientes en lista de espera. El jefe del Departamento de Cardiología, Néstor Medeot, destacó que se trata de un proceso muy complejo que exige trabajo en equipo e infraestructura tecnológica.
Rodolfo Sarjanovich, jefe de la Unidad Coronaria, subrayó que tanto la donación como el implante se realizaron íntegramente en hospitales públicos, lo que pone en evidencia el potencial del sistema estatal cuando hay formación, vocación y trabajo en red.
Impacto y próximos pasos
El éxito de este implante abre la puerta a aumentar la cantidad de corazones disponibles para trasplante, especialmente en contextos donde la muerte encefálica no es la causa de la donación. La réplica de este tipo de procedimientos requiere formación de equipos, protocolos claros, disponibilidad de transporte rápido para reducir isquemia y acceso a tecnología de perfusión. Como siempre, la ampliación real de donaciones depende también de campañas de concientización sobre la donación de órganos.
Fuentes:
