Inflación versus dólar en 2026: qué escenarios prevén analistas y el Banco Central
La carrera entre precios y tipo de cambio que define decisiones económicas
La expectativa de mercado para 2026 pondrá en tensión la relación entre inflación y dólar: tras un 2025 en el que el tipo de cambio subió alrededor del 40% frente a casi 30% de aumento de precios, analistas y autoridades buscan estimar si la divisa volverá a ganarle la pulseada.
Resultados recientes y base de comparación
En 2025 el dólar oficial mostró un incremento superior al de la inflación minorista en términos nominales, lo que alivió levemente la competitividad. Para este año financiero cambian reglas importantes: las bandas cambiarias dejarán el ajuste fijo del 1% mensual y pasarán a actualizarse según la inflación del período anterior, lo que ya está impactando las proyecciones de los operadores.
La denominada «fase 4» del plan financiero del BCRA
El Banco Central anunció un esquema de remonetización que implica intervenir como comprador de dólares en el mercado por montos significativos. Según comunicados y análisis públicos del propio organismo, el BCRA podría comprar alrededor de USD 10.000 millones, con un escenario optimista que llega a USD 17.000 millones. Esa demanda oficial de divisas, contra emisión de pesos que no sería totalmente esterilizada, añade presión alcista sobre la cotización nominal del dólar.
Proyecciones de inflación y dólar
El Relevamiento de Expectativas de Mercado publicado a principios de diciembre señalaba una inflación para 2026 algo por debajo del 21%. Algunos economistas privados, como Fernando Marull, proyectaron una inflación levemente por encima del 20% y un dólar que podría trepar alrededor del 27% durante el año, lo que implicaría una cotización oficial hacia fines de año en torno a $1.850 si el cierre anterior fue de $1.480.
Implicancias de cambiar la fórmula de ajuste de las bandas
Al indexar las bandas a la inflación del período previo, el gobierno dio mayor flexibilidad al techo cambiario. Esa decisión puede permitir que el tipo de cambio flote más libremente y evite episodios de atraso cambiario que perjudican a las exportaciones y a la competitividad. Sin embargo, también aumenta la probabilidad de subas del dólar en un contexto con demanda oficial adicional y oferta privada incierta.
Riesgos y variables clave a observar
- Ingreso de divisas: exportaciones agrícolas, recomposición de ventas de empresas y capitales son determinantes para aliviar la presión sobre el mercado cambiario.
- Expectativas de inflación: si las expectativas se desanclan al alza, el ajuste de las bandas podría impulsar un mayor salto nominal del dólar.
- Política fiscal y financiamiento: la necesidad de financiamiento del sector público y la estrategia de emisión del BCRA condicionarán la capacidad de esterilizar o no la expansión de pesos.
Qué significa para agentes económicos
Empresas: deberán proyectar costos e insumos importados con mayor atención a la evolución del tipo de cambio, mientras evalúan la capacidad de trasladar aumentos de costos a precios finales.
Hogares e inversores: la decisión entre alternativas de ahorro (plazos fijos, dólares, bonos indexados) dependerá de la relación esperada entre inflación y dólar y del acceso real a instrumentos en pesos y dólares.
Conclusión provisoria
Los pronósticos actuales sugieren que en 2026 el dólar oficial podría crecer al menos en línea con la inflación o incluso por encima, por la combinación de mayor flexibilidad cambiaria y una demanda de divisas proveniente del propio Banco Central. No obstante, el resultado final dependerá de variables externas y del comportamiento de la política económica.
Fuente: Infobae
