Informe UFEM: el 96% de los acusados por abuso en fuerzas eran jerárquicos

Denuncias revelan patrón de abuso de poder y consecuencias laborales para las víctimas
Un informe de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) analiza 23 expedientes iniciados entre 2011 y 2023 y concluye que el 96% de los acusados por abusos sexuales en las fuerzas armadas y de seguridad ocupaban cargos jerárquicos o de mando medio al momento de los hechos. El documento, a cargo de la fiscal Mariela Labozzetta, describe un patrón donde la estructura jerárquica y la masculinización institucional facilitan la reproducción de violencia de género y dificultan las denuncias.
Metodología y alcance del informe
La UFEM revisó 23 expedientes abiertos en 14 jurisdicciones del país: Bahía Blanca, Bariloche, Ciudad de Buenos Aires, Concepción del Uruguay, Concordia, Córdoba, Lomas de Zamora, Mar del Plata, Mendoza, Paraná, Posadas, San Martín, Tucumán y otra mención de Mendoza. El análisis se concentró en 24 víctimas y 26 autores. Las edades promedio registradas fueron 27 años para las mujeres denunciantes y 43 años para los presuntos perpetradores, una brecha promedio de 16 años.
Hallazgos centrales
- El 96% de los acusados eran jerárquicos o mandos medios.
- El 74% de las víctimas realizó primero una presentación interna en la propia institución y, en promedio, denunciaron penalmente cuatro meses después.
- El 60% de los hechos múltiples correspondieron a prácticas sostenidas en el tiempo (desde más de un año hasta siete años).
- Solo el 41% de los acusados recibió alguna sanción: arrestos, pases a disponibilidad o desvinculaciones fueron medidas registradas en el informe.
Consecuencias laborales para las víctimas
De las 24 víctimas, 21 sufrieron modificaciones en sus condiciones laborales posteriores al hecho o a la denuncia. Las medidas incluyeron licencias temporales en el 62% de los casos, reubicaciones en el 48% y desvinculaciones en el 19%. El informe subraya que en la mayoría de los casos (81%) las instituciones propusieron las modificaciones, y solo en el 14% fue la víctima quien solicitó el cambio.
Obstáculos para denunciar y repertorios de coerción
El documento recopila frases reveladoras del clima de amenaza y coacción: expresiones como “¿Me vas a denunciar? Vas a saber quién soy yo y quién sos vos” o “Nada es gratis acá adentro” indican intentos de desincentivar las denuncias. Además, se registraron casos de falsas denuncias anónimas contra las denunciantes, intentos institucionales para que se retracten y encuentros posteriores con los acusados en espacios laborales compartidos.
Particularidades del contexto institucional
Las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad han avanzado en los últimos años en normativas y prácticas para incorporar la perspectiva de género e incrementar la presencia femenina. No obstante, el informe advierte que la violencia sexual opera como un continuum estructural en entornos masculinizados y jerarquizados: la obediencia, la subordinación y la concentración de poder facilitan abusos y generan barreras para la denuncia y la reparación.
Datos sobre presencia femenina
El informe toma como referencia datos de 2017 y 2021 que muestran diferencias en la presencia de mujeres por fuerza: en 2017 la Fuerza Aérea alcanzaba 26% de mujeres, la Armada 25% y el Ejército 14%. Para agosto de 2021 los porcentajes eran 16% en Prefectura Naval, 19% en Gendarmería, 30% en la Policía Federal y 38% en la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Esos números muestran que, pese a la mayor presencia femenina, persisten problemas estructurales que afectan su seguridad y carrera profesional.
Implicancias y recomendaciones
El informe sugiere que para reducir la prevalencia de abusos es necesario combinar medidas: reforzar los mecanismos internos de protección y denuncia con garantías de independencia, acelerar medidas disciplinarias efectivas, brindar acompañamiento psicosocial a las víctimas y revisar protocolos que permitan evitar la re-victimización (por ejemplo, evitar que la denunciante siga conviviendo laboralmente con el acusado).
Conclusión
El informe de la UFEM visibiliza una problemática sostenida en el tiempo dentro de fuerzas armadas y de seguridad: los abusos se reproducen en contextos donde el poder jerárquico facilita la coerción y donde las reacciones institucionales no logran garantizar la protección y la carrera laboral de las víctimas. La data obliga a repensar protocolos y a implementar respuestas que garanticen sanciones efectivas y reparación.
Fuentes: Perfil; Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM).
