¿Javier Milei bajó la pobreza como asegura?: los datos que contradicen al INDEC

Controversia por la cifra oficial de pobreza: críticas a la metodología del INDEC
El economista Lorenzo Sigaut Gravina cuestionó la medición de la pobreza del INDEC y afirmó que la caída atribuida al gobierno de Javier Milei está sobreestimada. Según Gravina, la canasta utilizada y la forma de captar ingresos distorsionan los resultados, por lo que la baja real sería mucho menor que la que difunde el Estado.
En una entrevista con María O’Donnell en Urbana Play, Sigaut Gravina puso en tela de juicio el dato oficial publicado por el INDEC para el primer semestre de 2025 (31,6%). «El último dato oficial de la pobreza en el primer semestre de 2025 dio 31,6%, mientras que en el último semestre de Alberto Fernández estaba cerca del 40% y a mediados de 2024 llegó a estar casi en 53% —dijo—. Milei trató de maximizar el relato político tomando la pobreza de 2024 como heredada, cuando fue producto de su propia devaluación», afirmó el economista.
Gravina explicó que parte del problema es la antigüedad de la Encuesta de Gastos que sirve de base para construir la Canasta Básica: «El INDEC utiliza una encuesta de gastos de los años 2004 y 2005, ya más de 20 años, cuando los servicios digitales no existían y no se tomaba en cuenta, por ejemplo, la conectividad», dijo. Añadió que la consultora Equilibra usa una canasta más reciente (2017-2018) y que, aplicando esa corrección, sus estimaciones suelen arrojar porcentajes de pobreza entre 16% y 45% más altos que los oficiales.
Qué cambió en la medición y por qué importa
Según el análisis de Gravina, además de la base de la canasta, el INDEC incorporó mejoras en la captación de ingresos que incluyen transferencias y asignaciones no laborales, lo que elevó la medición de ingresos familiares y, por ende, redujo la tasa de pobreza observada. Esa combinación de factores —antigüedad de la canasta y mayor captura de ingresos no laborales— explicaría en parte la diferencia entre la caída que reportó el Instituto y la estimación más moderada de Equilibra.
Equilibra, dijo Gravina, calcula que la pobreza solo descendió entre 2 y 3,5 puntos porcentuales en el periodo de referencia, frente a una baja de 8,3 puntos que reportó el INDEC. Esa brecha metodológica tiene implicancias prácticas: afecta la percepción pública sobre la gestión económica, condiciona debates sobre políticas sociales y puede incidir en decisiones de salarios, subsidios y programas focalizados.
Qué es el INDEC y cómo funciona
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) es el organismo oficial encargado de publicar los indicadores macro y sociales de Argentina, incluidos inflación, pobreza y desempleo. Sus métodos y encuestas son usados por el Estado para diseñar políticas públicas y por el sector privado y analistas para evaluar la marcha de la economía. Por eso cualquier cambio metodológico o actualización de las bases de datos suele generar debate entre consultoras, académicos y autoridades.
Qué piden los críticos
Consultores y algunos economistas reclaman una actualización más frecuente y profunda de las canastas y de las encuestas de gastos para que reflejen nuevos bienes y servicios (por ejemplo, conectividad, streaming y otros consumos digitales) y cambios en los patrones de consumo. También piden mayor transparencia en los algoritmos y supuestos empleados para incorporar ingresos no laborales y transferencias, y auditorías externas que permitan comparar series alternativas.
Consecuencias políticas
El debate se enmarca además en un contexto político: el gobierno de Milei comunicó la baja de la pobreza como un logro central de gestión, mientras que críticos como Gravina sostienen que la cifra oficial se apoya en ajustes metodológicos y en una comparación político‑temporal que favorece esa lectura. La diferencia entre una reducción de 2 a 3,5 puntos y una de más de 8 puntos no es sólo estadística: determina la narrativa pública sobre la recuperación del salario real, el impacto de la devaluación y la efectividad de las políticas sociales.
En síntesis
El reclamo de Sigaut Gravina no niega la existencia de una caída en las cifras oficiales, pero propone que el avance es significativamente menor al difundido por el oficialismo. Subraya la necesidad de actualizar la canasta de consumo y transparentar los criterios para integrar ingresos no laborales en las estadísticas. Hasta que no haya consenso técnico y actualizaciones de referencia más recientes, persistirá la discusión entre distintas estimaciones de pobreza en Argentina.
Fuentes: El Intransigente, declaraciones de Lorenzo Sigaut Gravina en Urbana Play.
