Juveniles del tenis argentino: los nombres a seguir en 2026

Una camada con proyección: quiénes son los jóvenes que pisan fuerte
A pesar de la desigualdad de recursos frente a las grandes potencias, el tenis argentino muestra una renovación con varios juveniles y jóvenes profesionales que asoman como proyectos con proyección para 2026. Entre los hombres y las mujeres destacan jugadores que subieron posiciones en el ranking tras títulos en torneos M15 y M25, y juniors que vienen mostrando rendimiento internacional.
El presente masculino y los que suben
En el circuito masculino, siete argentinos integran el Top 100 del ranking ATP, y el promedio de edad ronda los 24 años, un indicador de cierta renovación. Entre los nombres que vienen en ascenso se menciona a Lautaro Midón (21 años), ubicado en el puesto 232°, quien conquistó dos títulos M25 en Yerba Buena y Luján y disputó finales Challenger en Santa Fe y Temuco. Midón escaló 162 posiciones en la temporada y quedó en zona de posible clasificación para Grand Slam.
Otros jugadores emergentes son Luciano Ambrogi (2003, 434°), Juan Manuel La Serna (2004, 439°), Lucio Ratti (2004, 611°), que ganó su primer título profesional sobre cemento; Carlos Zárate (2005, 612°), que sumó victorias en el circuito Challenger; y Fernando Cavallo (2005, 893°). Juan Estévez (20 años, 472°) fue una de las revelaciones: ganó cuatro torneos M15, cerró la temporada con 43 victorias y avanzó 154 puestos en el ranking.
Proyectos juniors y promesas tempranas
Entre las promesas más jóvenes aparece Dante Pagani (17 años), destacado por la potencia en el drive y servicio, con rendimiento sólido en juniors y un título profesional M15 en Olavarría. Máximo Zeitune (19 años) también dio un paso hacia adelante alcanzando su primera final profesional. Romeo Arcuschin y Valentín Garay, ambos de 18 años, buscan consolidarse tras superar lesiones que afectaron su continuidad competitiva.
Fuente: Infobae, periodo: 2025
El panorama femenino: proyectos y consolidaciones
En el circuito femenino, hay jugadoras jóvenes que ya mostraron avances. Luisina Giovannini (19) y Solana Sierra (21) aparecen como referentes recientes; Carla Markus (19) se metió entre las 500 mejores tras disputar torneos WTA y alcanzar finales y semifinales. Entre las 2008 y 2009 surgen nombres a seguir: Candela Vázquez (ganadora de dos títulos profesionales), Luna Cinalli (buen recorrido en juniors y primeros pasos en profesionales) y Sol Larraya Guidi, que combinó competencias juveniles y circuitos profesionales.
Además, surgen juveniles de menor edad con proyección: Isabel Arabarco (2010), Ámbar Corbalán (2010), Emily Zornada (2009) y Mia Brayotta (2009). En Sub 16 y Sub 14 también aparecen players con resultados destacados en torneos nacionales y sudamericanos.
La lectura institucional
Franco Squillari, director del Departamento de Desarrollo de la Asociación Argentina de Tenis, trazó una radiografía del año: reconoció que fue “un año complejo en términos competitivos” y que el crecimiento del nivel regional hace más difícil el acceso automático a torneos internacionales juveniles. Aun así, destacó que en las divisiones formativas se observan proyectos sólidos, especialmente en Sub 14 y Sub 12, y que en la base hay jugadores con proyección.
Qué condiciona el techo de estos proyectos
Squillari señaló que el futuro de cada jugador dependerá de múltiples factores: entornos de entrenamiento, equipos técnicos, capacidad para gestionar la transición al profesionalismo y soporte económico para disputar torneos. En Argentina, la combinación de talento y esfuerzo muchas veces se enfrenta a limitaciones de recursos que influyen en la continuidad y el ritmo de inserción en el circuito superior.
Conclusión
La camadería de juveniles y jóvenes profesionales que muestra el tenis argentino alimenta expectativas para 2026. Hay nombres con resultados concretos en torneos M15 y M25, juniors con proyección internacional y proyectos institucionales que buscan sostener el desarrollo. El desafío será transformar ese potencial en consolidación deportiva: más puntos, continuidad en Challengers y, para algunos, el salto al Top 100.
Fuente: Infobae
