Sábado, 04 Abril 2026
Expectativas del sistema financiero para 2026

Los bancos proyectan un 2026 con crédito firme y un riesgo país más bajo

Bancos y analistas proyectan para 2026 un aumento sostenido del crédito y un riesgo país en descenso, condicionado a señales políticas, aprobación de reformas y mejoras en liquidez y mercado de capitales.
Sucursal bancaria y pantalla con indicadores financieros
Sucursal bancaria y pantalla con indicadores financieros

El sistema financiero anticipa normalización del crédito y menor riesgo país para 2026

Los bancos proyectan que 2026 será un año con crédito más firme y un riesgo país en descenso, condicionado a la estabilidad política y la aprobación de medidas clave como presupuesto, reforma impositiva y laboral.

Qué mostró 2025 y por qué marca un punto de inflexión

Según el análisis sectorial, entre mediados de 2024 y 2025 el crédito al sector privado pasó de menos de 5 puntos del PBI a cerca de 11, lo que representó una recuperación relevante del financiamiento interno. Sin embargo, el año se caracterizó por altibajos: un primer semestre expansivo, un tercer trimestre con tensiones por apretón monetario y mayor mora, y un cierre con señales de rebote.

Principales diagnósticos de referentes del sector

Directivos y economistas citados en la cobertura coinciden en que la política es la variable decisiva para consolidar la mejora. Francisco Gismondi (Adeba) describió un año partido; Gustavo Manríquez (Banco Supervielle) señaló que dos factores negativos ya se revirtieron —baja de tasas y recuperación de bonos— aunque advirtió que la corrección de la mora será con rezago. El economista Gabriel Martino planteó que el país carece de mercado de capitales y que la ausencia de crédito largo limita el proceso de inversión. Juan Ignacio Abuchdid (Grupo IEB) destacó la reconversión de instituciones financieras hacia banca de inversión y estructuración de crédito.

Riesgo país y expectativas de inversión

La cobertura reseña una baja del riesgo país de 2000 a 600 puntos en menos de un año, una caída que el sector considera positiva pero aún incompleta. Para los analistas, si el riesgo país continúa reduciéndose —hacia cifras como 400, según alguna estimación citada— se produciría un segundo impulso de inversiones reales, no especulativas. No obstante, esa baja depende de señales claras de sostenibilidad fiscal y del cumplimiento de compromisos financieros.

Limitaciones y cuellos de botella

Entre los obstáculos para un 2026 expansivo se identifican la falta de liquidez estable para préstamos a mediano y largo plazo, márgenes estrechos para la intermediación financiera y la desconfianza del ahorrista argentino. Manríquez advirtió que hoy la capacidad de financiamiento estable alcanza plazos cortos, del orden de 30 días, con lo que las entidades deben volver a construir fondeos a más largo plazo. Martino recordó que décadas de defaults y cambios de reglas explican la reticencia del ahorrista a volver al sistema.

Qué necesitan los bancos para acelerar el crédito

  • Política económica consistente que reduzca la percepción de riesgo.
  • Mecanismos para aumentar la liquidez y el fondeo en plazos más largos (por ejemplo, menor encaje y mayor monetización ordenada, según propuestas de algunos analistas).
  • Mercado de capitales más profundo que canalice ahorro hacia inversión productiva.
  • Confianza del ahorrista local para que el ahorro vuelva al sistema bancario en lugar de permanecer fuera.

Escenario probable para 2026

El consenso del sector apunta a una normalización gradual: crédito más firme, riesgo país menor y recuperación de instrumentos financieros. Pero todo dependerá de tres factores políticos y económicos: la aprobación de leyes clave (presupuesto, reforma impositiva y laboral), la continuidad de señales macroeconómicas coherentes y la evolución de la mora. Si esas condiciones se sostienen, 2026 podría convertirse en un año de expansión más sólida; de lo contrario, la mejora observada en 2025 corre el riesgo de estancarse.


Fuente: El Cronista