Lunes, 05 Enero 2026
2026: oportunidad para consolidar identidad y plantel

Los Pumas encaran 2026 como un año bisagra rumbo al Mundial 2027

Tras un 2025 positivo y la consolidación en el sexto puesto del ranking, Los Pumas enfrentarán la Nations Championship como prueba clave para definir plantel e identidad rumbo al Mundial 2027.
Los Pumas en entrenamiento
Los Pumas en entrenamiento

2026: oportunidad para consolidar identidad y plantel

Los Pumas llegan a 2026 con la expectativa de convertir el año en una bisagra deportiva: tras un 2025 con victorias destacadas ante Australia y Nueva Zelanda y la permanencia en el sexto puesto del World Rugby Ranking, el seleccionado argentino afrontará un calendario que puede definir su preparación hacia el Mundial 2027.

La ausencia del Rugby Championship en 2026 podría verse a primera vista como una desventaja, pero la nueva Nations Championship y el calendario internacional ofrecen a Los Pumas la posibilidad de medirse sistemáticamente contra selecciones europeas de alto nivel. Para el cuerpo técnico de Felipe Contepomi, esto exige consolidar un plantel estable, afinar roles y profundizar una identidad de juego que soporte la exigencia de torneos largos.

Qué implica la Nations Championship

La Nations Championship enfrentará de forma periódica a equipos del Hemisferio Sur con potencias del Norte, lo que obligará a Argentina a jugar con frecuencia ante rivales de distintos modelos tácticos y ritmo elevado. En 2026, el calendario propondrá choques frente a selecciones como Escocia, Gales, Inglaterra, Irlanda y Francia, todos equipos que presentan estilos y variantes estratégicas diferentes. Ese tipo de competencia continua permite evaluar soluciones tácticas y rotaciones de plantel, no solo tests aislados.

Balance del 2025 y desafíos para el cuerpo técnico

El 2025 dejó señales positivas: triunfos clave contra Australia y Nueva Zelanda y la consolidación dentro del top 8 mundial. Esa competitividad sostenida es la base para que el 2026 no sea simplemente un año de transición. Para Contepomi y su staff, los objetivos inmediatos son:

  • Consolidar un núcleo de jugadores titulares y suplentes que responda en distintos escenarios de partido.
  • Fijar roles claros (por ejemplo, sistemas de scrums, defensa zonal vs. defensa individual y variantes ofensivas) que puedan reproducirse contra rivales diversos.
  • Probar alternativas tácticas durante la temporada sin perder consistencia competitiva.

La exigencia permanente de la Nations Championship obligará a decidir antes de un Mundial quiénes integrarán el plantel definitivo y qué funciones ocupará cada uno. En un torneo corto, las diferencias suelen resolverse por pequeños detalles; por eso el objetivo es cerrar 2026 con un equipo probado en circunstancias de alta demanda.

Aspectos estructurales: jugadores, ventanas y clubes

La planificación pasa también por gestionar las ventanas internacionales y la relación con clubes, tanto locales como de Europa y Super Rugby. La disponibilidad de jugadores que actúan en el exterior es clave para sostener un nivel competitivo alto: acuerdos de liberación y planificación de cargas de juego serán parte de la gestión cotidiana del cuerpo técnico.

Además, la formación de jóvenes talentos y su integración gradual al seleccionado mayor es una pieza central. Consolidar relevos confiables reduce el impacto que puede tener la pérdida de piezas claves por lesiones, clubes o fatiga.

Lo que puede marcar la diferencia

En certámenes de élite, los detalles definen a los equipos que trascienden: disciplina (porcentajes de penales concedidos), eficacia en zonas de contacto, calidad del line y scrum, y lectura defensiva. Si Los Pumas alcanzan consistencia en esos aspectos durante 2026, no solo llegarán afilados al Mundial 2027, sino que pueden transformar la expectativa en algo más que buenas actuaciones aisladas.

Conclusión

Para Argentina, 2026 aparece como una temporada definitoria: si el equipo aprovecha la continuidad competitiva que ofrece la Nations Championship y fortalece su plantel y su identidad, tendrá una ventana real para transformarse de aspirante a protagonista en el mapa mundial. La tarea del cuerpo técnico y la respuesta de los jugadores ante la exigencia serán determinantes para que ese proceso se concrete.


Fuentes: El Día (La Plata)