Mercado laboral 2026: tendencias, brechas y desafíos para el empleo en Argentina

Mercado laboral 2026: empleo, inteligencia artificial y cambios en el liderazgo
El mercado laboral 2026 en Argentina se perfila con una redefinición estructural: cambios en modelos de liderazgo, mayor peso del cuentapropismo y un avance incipiente de la inteligencia artificial que plantea nuevas brechas de habilidades. Especialistas consultados por Infobae coinciden en la coexistencia de tensiones entre estabilidad, productividad y creación de empleo de calidad.
Una redefinición que va más allá del ciclo económico
Randstad identificó ocho tendencias que marcarán el mundo del trabajo en 2026 y habla de una «redefinición estructural»: las empresas deberán revisar cómo atraen y retienen talento, cómo lideran y cómo construyen vínculos con su capital humano. Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay, afirma que los cambios combinan factores globales con dinámicas locales y exceden el impacto de una reforma laboral puntual.
Modelos de liderazgo y estructuras organizacionales
Entre las tendencias, se destaca la revisión del liderazgo. Los líderes pasan a ser fuente de estabilidad y confianza, pero los trabajadores jóvenes muestran menor predisposición a asumir roles jerárquicos tradicionales. Esto impulsa estructuras más planas y mayor autonomía para equipos, lo que exige nuevas formas de coordinación y culturas organizacionales que permitan la descentralización de decisiones.
Salario emocional y búsqueda de estabilidad
En un contexto de restricciones para mejoras salariales, las empresas refuerzan beneficios no monetarios: esquemas de flexibilidad, capacitación y acciones orientadas a mejorar la experiencia laboral. Al mismo tiempo, Randstad detecta mayor demanda de estabilidad laboral: frente a la incertidumbre económica crece la valorización de la permanencia y la seguridad, lo que podría reducir la rotación.
Calidad del empleo y crecimiento del cuentapropismo
Desde la óptica macroeconómica, Osvaldo Giordano (Ieral, Fundación Mediterránea) advierte que la última década no registró aumento en la cantidad de empleos de calidad: el empleo asalariado privado registrado está estancado y la mayor creación de ocupación provino del trabajo por cuenta propia y la informalidad. Para Giordano, el deterioro del mercado laboral no se traduce en más desempleo sino en más empleo de baja calidad.
Jorge Colina (Idesa) aporta que 2024 fue de contracción, 2025 de recuperación y que, si la economía creciera 5% en 2026, podría verse alguna mejora en el empleo asalariado registrado, aunque el cuentapropismo probablemente siga creciendo.
Sectores con dinámicas opuestas
Los analistas prevén comportamientos dispares por sectores: Giordano espera pérdidas en actividades con baja competitividad externa y expansión en sectores productivos; Colina identifica oportunidades en campo, energía y minería; mientras que Daniel Garro (Value International Group) advierte que dentro de una misma industria pueden convivir realidades muy distintas, por lo que el foco debería estar en la capacidad de cada empresa para generar valor.
Salarios, inflación y decisiones de contratación
La evolución de la inflación y del salario real condicionará contrataciones. Para Giordano, la estabilidad ayuda a crear empleos de calidad si se alinea salarios con productividad. Colina señala que con menor inflación cambia la dinámica salarial y que en 2025 los salarios formales crecieron en línea con la inflación; Garro considera poco probable un salto del salario real promedio, salvo en nichos con mayor demanda de talento.
Inteligencia artificial y la nueva brecha de habilidades
La IA aparece como un factor central: genera una brecha de habilidades ligada al acceso a herramientas y capacitación. Randstad advierte que sin una política inclusiva las organizaciones corren el riesgo de profundizar la escasez de talento. Los economistas matizan: Giordano dice que el balance entre destrucción y creación de empleos depende del contexto; Colina sostiene que la IA en Argentina sigue siendo más promesa que realidad; Garro diferencia entre perder puestos de trabajo y perder empleos, y asegura que la demanda futura será para quien genere valor.
Señales a seguir en 2026
Los especialistas coinciden en que las señales tempranas estarán vinculadas a la evolución de la actividad económica y a cambios regulatorios: salida del estancamiento productivo, avance del proyecto de modernización laboral y aplicación provincial. Para Randstad, el diferencial no estará solo en atraer talento sino en cómo las organizaciones logren gestionarlo, desarrollarlo y acompañarlo.
Fuente: Infobae
