Messi y el vino: cómo su mezcla con Sprite agitó a la industria vitivinícola

El debate que encendió las redes y las bodegas
Lionel Messi dijo públicamente que le gusta tomar vino junto con Sprite, una confesión que volvió a poner al vino en la agenda pública y generó reacciones en bodegas, enólogos y consumidores. La referencia del capitán de la Selección a esa forma de consumo popular —similar al tradicional “tinto de verano” español— llegó en un streaming y en pocos días se multiplicó en memes, publicaciones oficiales y comentarios de referentes del sector.
Qué dijo Messi y por qué tuvo impacto
En la entrevista, Messi afirmó: “me gusta el vino, tomo así vino... si no es lo mismo de siempre. Vino y Sprite, para que pegue rápido. Aparte es lindo, con el calor pasa mejor”. La frase resonó por dos motivos: la figura pública del deportista y el contexto económico del sector, que según fuentes del mercado atravesó una caída de ventas y consumo durante 2025, el peor año en 23 años.
La mezcla no es inédita: en España existe el “tinto de verano”, elaborado con vino tinto, hielo y una gaseosa de limón. Lo que cambió esta vez es que el reconocimiento vino de la voz de uno de los argentinos más seguidos del planeta, lo que amplificó el efecto comunicacional hacia públicos que quizá no consumían vino con frecuencia.
Reacciones de la industria y mensajes oficiales
Varias bodegas y actores del sector replicaron el tema en redes sociales —algunas con humor, otras con cautela— y Alejandro Vigil, enólogo y presidente de Wines of Argentina, calificó los dichos como positivos para la difusión del consumo: “los dichos de Messi fueron lo mejor que le ha pasado a la industria vitivinícola en los últimos cinco años… es nuestro nuevo sommelier embajador”, señaló, aunque advirtió sobre el mensaje de consumo responsable y la idea de que “pega más rápido”.
Wines of Argentina es la entidad que agrupa y promociona la oferta vitivinícola argentina en mercados nacionales e internacionales; su opinión suele orientar campañas de comunicación y promoción del sector.
¿Qué implica para las bodegas y el mercado?
La mención pública de Messi puede traducirse en mayor interés y en incremento puntual de demanda por ciertos vinos o por presentaciones más accesibles para consumo estival. El desafío para las bodegas es capitalizar la atención sin perder la narrativa de calidad y la educación del consumidor: muchos productores distinguen entre vinos pensados para beber tal cual (copas, temperatura, maridaje) y opciones más informales que admiten combinaciones.
En 2025, la industria vitivinícola argentina enfrentó su peor año en ventas y consumo en 23 años, según lo que señalaron fuentes del sector. En ese marco, cualquier impulso de visibilidad tiene peso económico. Sin embargo, también surge la necesidad de comunicar consumo moderado y responsable, especialmente cuando una mezcla se asocia a que “pega más rápido”.
Aspectos técnicos: qué le pasa al vino al mezclarlo
Desde la perspectiva organoléptica, agregar soda, gaseosa o hielo altera componentes del vino: diluye alcohol y aromas, cambia temperatura y modifica la sensación de taninos —el frío puede resaltar asperezas en tintos— y las burbujas resaltan la vivacidad. En vinos jóvenes y sencillos esos cambios suelen pasar más desapercibidos; en vinos de guarda, concentrados en aromas y sabores, la mezcla puede hacer que pierdan sus atributos intencionalmente buscados por el enólogo.
Por eso existe una diferencia entre la experiencia personal de consumo (cada uno decide cómo disfrutar su botella) y la propuesta técnica del productor, que imagina su vino servido en copa, a temperatura y con comida. Ambas visiones coexisten: una apunta al placer inmediato, la otra al valor sensorial y cultural del vino.
Contexto cultural: tradición y nuevas formas de consumo
El tinto con gaseosa tiene raíces populares en España y en otras zonas donde la costumbre de refrescar el vino en verano es habitual. En Argentina, la conversación sobre cómo beber vino —si en copa, con soda, en jarras o en recipientes improvisados— forma parte de la cultura de consumo desde hace décadas. La intervención de una figura pública como Messi simplemente vuelve a poner ese debate en primer plano.
Qué recomiendan los expertos
Los enólogos y comunicadores del sector suelen proponer tres recomendaciones básicas: degustar antes de mezclar para conocer el perfil del vino; consumir con moderación; y, cuando se trata de vinos de mayor calidad, privilegiar el servicio en copa y la temperatura adecuada (espumosos 6°C, blancos y rosados 8°C, tintos jóvenes 14°C, tintos de guarda 18°C).
En definitiva, la confesión de Messi funciona como un nuevo punto de contacto entre el vino y audiencias amplias. Para parte de la industria es una oportunidad de reencuentro con consumidores; para los especialistas enólogos es un recordatorio sobre la importancia de combinar visibilidad con mensajes de consumo responsable.
Fuente: Infobae
