Viernes, 02 Enero 2026
Polémica por la reforma del sistema de inteligencia nacional

Miguel Ángel Toma calificó de 'mamarracho' los cambios en la SIDE y cuestionó el DNU

El exsecretario de Inteligencia calificó al DNU 941/2025 como ineficiente y burocrático, pidió debate parlamentario y advirtió sobre la autonomía de la inteligencia militar frente al control civil.
Miguel Ángel Toma, exsecretario de Inteligencia, durante una entrevista
Miguel Ángel Toma, exsecretario de Inteligencia, durante una entrevista

Toma critica el DNU 941/2025 y pide debate sobre la Ley 25.520

Miguel Ángel Toma cuestionó con dureza el DNU 941/2025 que reconfigura la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el sistema de inteligencia nacional, y definió la medida como un “mamarracho” por su ineficiencia y su carácter burocrático. Las declaraciones las dio en el programa Modo Fontevecchia, transmitido por Net TV.


El diagnóstico del exfuncionario

Abogado y exsecretario de Inteligencia entre 2001 y 2002, Toma recordó su participación en la elaboración de la Ley de Inteligencia Nacional (25.520), sancionada en 2001 con amplio consenso parlamentario, y sostuvo que recurrir a un decreto para modificar aspectos de esa ley es una señal negativa. Según su análisis, el decreto amplía funciones y misiones, burocratiza la estructura y crea agencias con autonomía funcional y tecnológica que dificultan el control civil.

El exfuncionario afirmó que la norma promulgada mediante DNU da marco legal a prácticas que ya existen y que proyectan una mayor intervención estatal en la vida pública: “Se convierte en un elemento que refuerza todavía más esa percepción”, dijo, en referencia a una supuesta cultura autoritaria que, a su juicio, trascendió distintos gobiernos.


Críticas puntuales al contenido del decreto

Toma enumeró varios problemas técnicos y políticos que observa en el DNU: a) la ampliación legal de tareas que antes no estaban explicitadas; b) la autonomía otorgada a agencias que complica un organigrama fiscalizable; c) la discusión terminológica sobre términos como “encubierto”, que desplaza el debate de temas operativos hacia cuestiones semánticas; y d) la reforma en el ámbito militar, que, según el exfuncionario, autonómiza la inteligencia de las Fuerzas Armadas respecto del control civil.

En ese punto mencionó la supuesta disolución de la DIIEM y la concentración de funciones en una Dirección Estratégica Militar del EMCO, planteos que enlazan con la preocupación por una mayor influencia de estructuras militares en tareas de inteligencia y seguridad.


Antecedentes y contexto legal

La Ley 25.520, aprobada en 2001, sustituyó un conjunto de normas heredadas y buscó regular la actividad de inteligencia bajo pautas de control parlamentario y legalidad. Toma remarcó que aquel proceso contó con trabajo conjunto entre actores políticos y técnicos, y opinó que cualquier modificación relevante debería pasar por un debate amplio en el Congreso, más que por un decreto ejecutivo.

Desde su punto de vista técnico, el DNU no mejora la eficiencia del sistema frente a amenazas como el terrorismo, el narcotráfico, la trata o el contrabando, sino que introduce elementos que generan incertidumbre y debates secundarios sobre funciones y palabras.


Percepción política

En el diálogo con el conductor del programa, Toma también lanzó una crítica política: dijo que tanto el Gobierno de Javier Milei como el kirchnerismo comparten una lógica autoritaria en el uso de herramientas de inteligencia para el control interno. Señaló que modelos de espionaje interno y persecución política han existido en distintas etapas y que eso debe ser un motivo para cuidar las garantías y el control civil sobre esas actividades.


Fuentes: Perfil / Modo Fontevecchia