Milei y Trump viajan a Davos con un pacto comercial en la mira

Posible firma y negociación con foco en aranceles y acceso a mercados
Javier Milei y Donald Trump coincidirán en la cumbre de Davos con la expectativa de avanzar hacia un acuerdo comercial bilateral que, de concretarse, modificaría aranceles y condiciones de acceso para productos y servicios entre Argentina y Estados Unidos.
El entendimiento que se busca incluye reducción o eliminación de aranceles recíprocos y medidas para facilitar el flujo de bienes en sectores como medicamentos, maquinaria, tecnología y productos agrícolas; a su vez, Argentina busca condiciones para exportar recursos naturales, carne y productos farmacéuticos.
Contexto del viaje y la negociación
Milei viajará a Davos acompañado por su hermana Karina y el canciller Pablo Quirno. Desde la Casa Rosada no confirmaron una bilateral con Trump, aunque fuentes consultadas por el periodista Juan Manuel Barca en Clarín indicaron que se está coordinando la fecha de una posible firma. La comitiva estadounidense llegará con secretarios de Comercio y Energía y el representante comercial, que viene siguiendo las tratativas desde abril.
La negociación se inscribe, además, en un marco geopolítico más amplio: para el Gobierno argentino el acuerdo es parte de un paquete que podría incluir apoyo financiero y política de respaldo internacional; para Estados Unidos, la iniciativa se interpreta como parte de su estrategia regional para frenar el avance económico y geopolítico de China.
Aspectos técnicos y riesgos
En los términos que circularon, el acuerdo abarcaría concesiones en aranceles y cláusulas sobre derechos laborales, minerales críticos y prácticas comerciales. Sin embargo, hay factores que podrían complicar o condicionar la firma: uno de ellos es un eventual fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre las facultades presidenciales para fijar aranceles, un punto que, según el ex ministro Dante Sica, podría obligar a recalibrar los términos del pacto.
Además, las negociaciones comerciales suelen implicar contrapartidas y calendarios de implementación que deben compatibilizarse con la legislación y las políticas internas de ambos países; por eso, aunque la foto de una firma en Davos tenga alto valor simbólico, los detalles técnicos y legales requerirán más tiempo para su concreción.
Intereses sectoriales y posibles impactos
Estados Unidos busca ampliar el acceso para industrias como la farmacéutica, la maquinaria y los vehículos, mientras que Argentina apunta a mercados para la carne, recursos naturales y productos farmacéuticos. Sectores sensibles en la Argentina, como la industria metalúrgica o las empresas exportadoras de materias primas, seguirán de cerca las cláusulas y las salvaguardas que se acuerden.
Un antecedente relevante es la disputa por aranceles que afectó a empresas como Aluar: el acuerdo buscado por ambos gobiernos serviría también como vía para resolver tensiones comerciales previas.
Política interna y externa
Para Milei, el viaje a Davos y el escenario de un eventual acuerdo forman parte de una agenda que combina reclamos de alineamiento con Estados Unidos y una retórica crítica contra lo que su gobierno denomina "socialismo del Siglo XXI". En lo externo, el vínculo con Washington podría facilitar respaldos financieros y el acceso a organismos internacionales. Para Trump, la relación con Argentina se enmarca en su interés por fortalecer la presencia estadounidense en América Latina frente a la competencia china.
Qué sigue y plazos
Hasta ahora no existe una confirmación oficial de una bilateral concreta en Davos; las fuentes citadas sugieren que se coordina una fecha para la firma. Si se consumara un acuerdo marco allí, la inscripción de detalles operativos y las aprobaciones internas en cada país definirán plazos adicionales. La expectativa pública se centrará en los términos comerciales y en las garantías legales que acompañen cualquier compromiso.
Fuente: El Economista
