Nuevo IPC del Indec: cambios metodológicos y primer dato en febrero

Actualización del índice de precios al consumidor y novedades en la canasta
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentó el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) con cambios en la base de datos y en la estructura de ponderaciones para reflejar los hábitos de consumo actuales. La actualización busca alinearse con los estándares internacionales que recomiendan revisar las ponderaciones cada diez años.
Qué cambia en la metodología
La principal modificación es el reemplazo de la base de gasto anterior (2004) por los resultados de la Encuesta de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018. Con esa actualización, la metodología incorpora 13 divisiones en lugar de las 12 previas, entre ellas una nueva categoría dedicada a seguros y servicios financieros.
Además, se reasignaron pesos dentro de la canasta: alimentos e indumentaria pierden participación relativa, mientras que servicios, transporte y vivienda (incluyendo alquileres y tarifas) aumentan su incidencia en el índice. Se suman consumos modernos como streaming y telefonía celular, que no tenían peso relevante en la canasta anterior.
Cronograma y expectativas
El Indec informó que el primer dato oficial del nuevo IPC corresponderá a enero de 2026 y se publicará el 11 de febrero. El Gobierno sostuvo que la transición será técnica y que el cambio metodológico no alterará de forma significativa la trayectoria de la inflación, aunque reconoce que puede producir variaciones puntuales en la composición del índice.
Por qué la actualización es relevante
Actualizar las ponderaciones cada diez años es una práctica recomendada por organismos internacionales de estadística. Las preferencias de consumo cambian con el tiempo: la mayor importancia de servicios y tecnología refleja transformaciones en hábitos de gasto que afectan a hogares de distintos niveles de ingreso. La inclusión de nuevos rubros busca mejorar la representatividad del indicador frente a decisiones de política pública, negociaciones salariales y ajustes contractuales indexados a la inflación.
Posibles efectos de la reponderación
Al aumentar el peso de servicios, transporte y vivienda, el impacto de variaciones en tarifas o alquileres puede tener mayor presencia en el cálculo del IPC que antes. En sentido contrario, si los precios de alimentos subieran en un período concreto, su efecto relativo sobre el IPC podría atenuarse algo más que en la serie anterior. Estas dinámicas dependerán de la evolución real de precios en los próximos meses y del comportamiento de cada componente incluido en la canasta.
Contexto institucional
El Indec es el organismo oficial responsable de las estadísticas nacionales en Argentina, cuya actualización metodológica suele ser seguida de cerca por economistas, sindicatos, cámaras empresarias y mercados. Los cambios en la forma de medir la inflación afectan directamente variables macroeconómicas y decisiones privadas y públicas, por eso la transparencia en la difusión metodológica y la continuidad en las series históricas son aspectos críticos para la interpretación del nuevo índice.
Qué esperar en el corto plazo
El primer IPC bajo la nueva metodología se publicará en febrero con datos de enero. Analistas y actores económicos estarán atentos a cómo varían los componentes y a la comunicación oficial del Indec para comparar series y entender eventuales discrepancias con mediciones alternativas y privadas. En un año que comienza con proyecciones de desaceleración de la inflación, la nueva medida será un insumo clave para negociaciones salariales y decisiones de política económica.
Fuente: El Día – Nota original
