Por qué aumentan las reacciones alérgicas en niños durante el verano

Más consultas, más riesgos evitables: cómo prevenir reacciones alérgicas en vacaciones
Con la llegada del verano aumentan las consultas por reacciones alérgicas en niños: cambios de rutina, más tiempo al aire libre, la exposición al sol y las salidas con comidas fuera de casa crean un escenario propicio para brotes en chicos con antecedentes.
Los pediatras alergólogos recuerdan que el objetivo no es restringir actividades, sino vacacionar con seguridad. Mantener la medicación de rescate, cuidar la hidratación de la piel y anticipar riesgos según el diagnóstico son medidas clave para evitar complicaciones.
Por qué se multiplican los episodios
- Cambios de rutina: viajes, colonias y comidas en entornos menos controlados incrementan las posibilidades de ingestas accidentales en niños con alergias alimentarias y de olvidos en la medicación preventiva.
- Clima y piel: el calor, el sudor y el cloro de piletas alteran la función de barrera de la piel y facilitan brotes de dermatitis atópica y urticaria.
- Picaduras: en playas, parques y zonas rurales aumentan las exposiciones a himenópteros (abejas, avispas). En niños sensibilizados, una picadura puede ir desde una reacción local intensa hasta una reacción sistémica que requiere atención inmediata.
Señales de alarma y manejo en casa
Los especialistas recomiendan que las familias sepan identificar signos de gravedad: dificultad para respirar, hinchazón de boca o garganta, mareos, pérdida de conocimiento o vómitos persistentes requieren atención médica urgente. Para reacciones cutáneas leves, los antihistamínicos indicados por el alergólogo y cuidados tópicos suelen ser suficientes.
Medicación de rescate y educación familiar
Los niños con diagnóstico de alergia deben llevar siempre la medicación de rescate indicada por su especialista. Según el caso, esa receta puede incluir antihistamínicos orales, corticoides o autoinyectores de adrenalina. Es fundamental que padres, cuidadores y responsables de campamentos o colonias sepan dónde está el medicamento y cómo usarlo.
Consejos prácticos para las vacaciones
- Antes de salir, revisar el plan de acción escrito por el alergólogo: dosis, nombres de medicamentos y pasos a seguir.
- Si el niño usa autoinyector de adrenalina, llevar siempre uno de repuesto si es posible y asegurarse de que adultos cercanos sepan cómo administrarlo.
- Hidratación y protección cutánea: usar emolientes para pieles con dermatitis atópica, aplicarlos tras el baño y proteger del sol con ropa adecuada y fotoprotector recomendado por el pediatra.
- Evitar horarios de mayor radiación solar y limitar exposiciones prolongadas.
- Si el niño tiene alergia alimentaria, informar antes de compartir comidas y llevar snacks seguros para evitar ingestas accidentales.
Picaduras y ambientes al aire libre
Para minimizar riesgos por insectos: evitar perfumes fuertes, cubrir alimentos al aire libre, usar ropa que proteja y revisar zonas de picnic. Ante una picadura con evolución inusual —hinchazón extendida, signos sistémicos— acudir a un servicio de urgencias.
Prevención sin limitar la vida social
Los profesionales insisten en que la prevención y la educación permiten que los chicos disfruten las vacaciones sin que sus familias vivan con temor constante. Llevar la medicación, informarse y coordinar con quienes estarán a cargo del niño (campamentos, guardavidas, familiares) son acciones sencillas que reducen riesgos.
Fuentes: La Voz - Por qué aumentan las reacciones alérgicas en niños
