Por qué el acuerdo Mercosur‑UE es clave para estabilizar el comercio agroindustrial

Un acuerdo que aporta previsibilidad al comercio agroindustrial
El acuerdo Mercosur‑Unión Europea promete anclar políticas comerciales y mejorar el acceso al mercado europeo para los exportadores argentinos, según explicó Maximiliano Moreno, director del INAI de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en una entrevista reciente.
Antecedentes y estado del proceso
El texto del acuerdo estuvo cerrado desde 2019, pero su firma se demoró por resistencias internas en varios países europeos, señala Moreno. Los reclamos provinieron, en buena medida, del lobby del sector agrícola europeo, que planteó objeciones por motivos que, en su opinión, no siempre se basaron en evidencia científica.
Por qué importa ahora
En un contexto internacional crecientemente volátil —con tensiones comerciales y conflictos bélicos—, un tratado que estabilice flujos de comercio cobra mayor valor, explicó el director del INAI. El acuerdo no sólo facilita el acceso a la Unión Europea, sino que introduce reglas y límites que reducen la incertidumbre para empresas exportadoras y productores.
El tamaño del mercado europeo y la participación argentina
Europa sigue siendo una plaza central para las importaciones agroindustriales globales: importa 220000 millones de dólares por año en ese rubro, y la participación argentina en ese total es relativamente baja (3%). Ese desequilibrio es uno de los motivos por los que el acuerdo resulta atractivo para el sector agroindustrial local.
Fuente: Declaraciones de Maximiliano Moreno (INAI) publicadas en Perfil, periodo: anual
Qué cambia para las reglas comerciales internas
Moreno destacó que, además de abrir mercados, el acuerdo limita prácticas comerciales que complicaron exportaciones en años recientes. Entre las medidas que quedarían fuera del juego están las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI) y ciertos registros y restricciones a exportaciones que afectaron a cereales y carne. El acuerdo establece además topes máximos para derechos de exportación; eso no impide que un país cobre alícuotas menores o incluso cero, pero sí fija márgenes que reducen la discrecionalidad.
Impactos esperables en el corto y mediano plazo
Para productores y empresas exportadoras, la principal ganancia es previsibilidad: contratos a futuro, inversiones y logística pueden planificarse sobre reglas más estables. Para el Estado, la obligación de respetar límites en medidas como derechos de exportación implica una menor capacidad de aplicar cambios abruptos a la política comercial, algo que Moreno considera un anclaje positivo dada la historia de oscilaciones en las reglas del comercio exterior argentino.
Riesgos y preguntas abiertas
Quedan por resolver detalles técnicos y acompañamientos internos. En Europa, el proceso político interno todavía mostró fricciones; en la región, sectores sensibles podrían pedir medidas compensatorias. Además, la implementación efectiva exige coordinación entre ministerios, empresas y organismos del sector agroindustrial para aprovechar cupos y aranceles preferenciales.
Qué es el INAI y por qué importa su voz
El Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI) depende de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y se dedica al análisis de mercados y políticas comerciales agropecuarias. Sus informes y opiniones son consultados por productores, exportadores y funcionarios al momento de evaluar acuerdos y medidas sectoriales.
Fuentes: Perfil.
