Viernes, 02 Enero 2026
Pyme de 9 de Julio con dos quesos premiados en el World Cheese Awards

Queso argentino premiado en el World Cheese Awards: La Blanqueada ganó plata y bronce

La quesería La Blanqueada, de 9 de Julio (Buenos Aires) y fundada en 1950, ganó una medalla de plata y otra de bronce en el World Cheese Awards con su gouda y su sardo entre más de 5.200 muestras de 46 países. El reconocimiento, según la empresa, confirma la calidad de muchas pymes argentinas y abre oportunidades en la gastronomía y en nichos de exportación.
Interior de la quesería La Blanqueada con ruedas de queso en estanterías
Interior de la quesería La Blanqueada con ruedas de queso en estanterías

Reconocimiento internacional para dos quesos de 9 de Julio

La Blanqueada, una pyme de 9 de Julio (Buenos Aires), consiguió medallas de plata y bronce en el World Cheese Awards con su gouda y su sardo, respectivamente. El certamen, considerado el más prestigioso de la industria quesera, recibió más de 5.200 muestras de 46 países; ante ese escenario, los productos argentinos volvieron a destacarse.


Un emprendimiento con casi ocho décadas de historia

Fundada en 1950, La Blanqueada mantiene la impronta familiar y hoy está a cargo de Leopoldo “Polo” Sarnícola, hijo del fundador. La planta procesa leche propia y también compra a tambos vecinos, una práctica común entre las pymes lácteas que permite mantener volúmenes estables y vincularse con la producción regional.

El reconocimiento en el World Cheese Awards refuerza la valoración internacional de ciertas producciones argentinas: no es sólo un premio para la empresa, sino una tarjeta de presentación para la gastronomía y los compradores especializados que buscan quesos con perfil artesano y estándares homogéneos de calidad.


Qué dijeron desde la empresa

“El queso argentino está al nivel de cualquier país del mundo. Muchas pymes participan y ganan. Son quesos reconocidos”, afirmó Leopoldo Sarnícola.

La declaración resume dos aspectos: la confianza en la calidad técnica de las producciones y la presencia de pequeñas y medianas industrias como actores relevantes en la agenda internacional del sector lácteo.


Los quesos premiados: perfiles y usos en la cocina

El sardo y el gouda son estilos con demanda tanto en el consumo local como en la gastronomía profesional. El sardo, de origen italiano-argentino, suele ser un queso de pasta semidura con aromas lácteos y notas lácteas más marcadas a medida que añeja; se usa en tablas y rallado para gratinar. El gouda, de textura más cremosa cuando es joven y más firme con la maduración, es versátil en sándwiches, fondues y preparaciones frías y calientes.

Que ambos estilos hayan sido reconocidos indica que La Blanqueada logra perfiles sensoriales consistentes y control de procesos—desde la materia prima hasta el afinado—una exigencia para competir en concursos internacionales.


Por qué importan estos premios

Los galardones en certámenes como el World Cheese Awards cumplen varias funciones: validan prácticas de elaboración, abren puertas comerciales en mercados nicho (gourmet y restauración) y sirven como herramienta de promoción para pymes que, con inversión limitada en marketing, aprovechan la visibilidad internacional.

Además, premian el trabajo en red entre tambos y queserías. En un país donde gran parte de la producción láctea proviene de pequeños y medianos productores, la articulación con plantas procesadoras permite sostener actividad económica en regiones rurales y semi-rurales.


Contexto del sector

La industria quesera argentina combina plantas grandes con numerosas pymes dispersas geográficamente; muchas de estas últimas conservan procesos con sello artesanal y buscan diferenciarse por calidad y tipicidad. En los últimos años, la presencia en concursos internacionales aumentó la percepción de competitividad del queso argentino.

Si bien el reconocimiento no garantiza automáticamente un aumento de ventas ni la apertura de mercados masivos, sí mejora la posición comercial frente a compradores especializados y suman argumentos para estrategias de exportación y para la inclusión en cartas de restaurantes y tiendas gourmet.


Qué sigue para La Blanqueada

Tras el premio, la pyme puede aprovechar la distinción para ampliar su presencia en canales de alta gama y fortalecer la relación con tambos proveedores, mejorar trazabilidad y comunicar la calidad de sus procesos. Para muchas empresas similares, los premios internacionales funcionan como palanca para inversiones puntuales en infraestructura o en comercialización.

En su breve comentario, Polo Sarnícola destacó el trabajo colectivo del sector y la capacidad de las pymes argentinas para competir. Esa visión coincide con la creciente apuesta del país por productos con valor agregado que sumen reconocimiento de origen y buenas prácticas productivas.


Fuente: La Nación