Jueves, 01 Enero 2026
Crecimiento, derrama económica y desafíos operativos en 2025

Radiografía de la música en vivo en 2025: crecimiento, ciudades y desafíos

Grandes giras, festivales y shows masivos impulsaron la industria de la música en vivo en 2025: Bogotá, ciudades intermedias y productoras lideraron el crecimiento, aunque el boom dejó desafíos de permisos, logística y convivencia urbana.
Multitud en concierto: panorama de la música en vivo en 2025
Multitud en concierto: panorama de la música en vivo en 2025

Por qué 2025 fue un año clave para la música en vivo en Colombia

La música en vivo se consolidó como motor económico y cultural en 2025: la oferta de artistas nacionales e internacionales, la multiplicación de eventos y la expansión hacia ciudades intermedias marcaron un crecimiento sostenido que planteó, al mismo tiempo, nuevos desafíos para autoridades y productoras.


Números y magnitud del sector

En 2025 Bogotá concentró buena parte de los grandes shows: se reportaron alrededor de 135 conciertos de gran escala en espacios como El Campín y el Movistar Arena. Productoras como Páramo Presenta realizaron 127 eventos y Breakfast Live alcanzó 70; en conjunto, la actividad generó empleo, turismo y derrama económica significativa para las ciudades sede.

Fuente: informes de productoras y medios especializados, periodo: 2025

Impacto económico y laboral

El crecimiento se tradujo en números: la Secretaría de Cultura de Bogotá informó más de 18.000 eventos en la ciudad y el Movistar Arena reportó una derrama que, según su memoria de gestión, alcanzó cifras relevantes para la economía local, además de generar decenas de miles de turnos de trabajo para técnicos, seguridad y servicios. En términos de empleo, los grandes recintos y festivales ofrecieron oportunidades concretas para jóvenes y trabajadores temporales.

El protagonismo del talento nacional

Si bien hubo giras de figuras internacionales masivas, 2025 confirmó la pujanza del producto local: Shakira, J Balvin, Morat, Beéle y otros artistas nacionales llenaron estadios y arenas. Esa demanda contribuyó a que la industria vea en el talento nacional una fuente confiable de convocatoria y crecimiento sostenido.

Ciudades intermedias: nuevos mercados

Uno de los rasgos más destacados fue la llegada de superconciertos a ciudades intermedias. Experiencias como Sogamoso, que convocó a decenas de miles de espectadores con artistas de renombre, mostraron que la territorialización del espectáculo abre puertas al turismo cultural y al posicionamiento de municipios como sedes de eventos.

Infraestructura, permisos y tensiones

El boom evidenció también déficits: la apertura del Vive Claro —un espacio nuevo con capacidad para 40.000 espectadores— trajo polémicas por permisos, ruido y gestión urbana; la cancelación de shows como la de Kendrick Lamar dejó en evidencia problemas de coordinación entre productoras y autoridades. Productores y funcionarios coincidieron en la necesidad de fortalecer la capacidad administrativa para tramitar permisos y mejorar infraestructura y logística.

Retos operativos y de sostenibilidad

El calendario cargado (back to backs) exigió más personal capacitado, mejores cadenas de proveedores y planificación. También surgieron preguntas sobre sostenibilidad: transporte público, movilidad, control de ruidos y convivencia con barrios aledaños. La coordinación entre municipios, productoras y fuerzas de seguridad fue un punto recurrente para mejorar.

Qué pedirle al futuro

Actores del sector sugieren medidas prácticas: bolsas de inversión públicas para contratar talento y consolidar audiencias locales; capacitación técnica para logística y montajes; incentivos a la infraestructura cultural y un plan de movilidad asociado a grandes eventos. Además, se propone mayor participación del sector financiero para desarrollar productos que acompañen la industria del entretenimiento.

Conclusión

2025 dejó una pista clara: la música en vivo puede ser un sector dinamizador si se combina con planificación, profesionalización y políticas públicas que acompañen su expansión. El desafío es convertir el crecimiento en sostenibilidad y distribuir sus beneficios entre públicos, trabajadores y ciudades anfitrionas.


Fuentes: Infobae Colombia