Viernes, 02 Enero 2026
Análisis regional de aprobaciones presidenciales 2025

Ranking de aprobación presidencial: estabilidad y desgastes regionales

Un informe de Pulsar y el observatorio de la UBA muestra aprobaciones relativamente estables en 2025: Sheinbaum y Noboa arriba; Milei en un lote medio con 47% y varios líderes europeos sin recuperación.
Gráfico ilustrativo sobre aprobaciones presidenciales en 2025
Gráfico ilustrativo sobre aprobaciones presidenciales en 2025

Balance regional: aprobación presidencial y polarización en 2025

El relevamiento del observatorio Pulsar sobre la opinión pública muestra cómo la aprobación presidencial se comportó en 2025: aprobaciones relativamente estables, con casos de desgaste persistente y pocos saltos hacia arriba. El estudio, realizado por el observatorio de la Universidad de Buenos Aires especializado en opinión pública, compara 16 liderazgos de América y Europa y concluye que la polarización funciona como ancla: impide caídas abruptas pero también limita la expansión de apoyos.


El informe ordena a los mandatarios en una metáfora futbolera: hay dos con aprobaciones altas que pelean el campeonato (la mexicana Claudia Sheinbaum y el ecuatoriano Daniel Noboa), un amplio lote en la mitad de la tabla cercano al 50% y una franja en zona de descenso. Entre los nombres evaluados figuran Javier Milei (Argentina), Lula da Silva (Brasil), Gabriel Boric (Chile), Gustavo Petro (Colombia), Dina Boluarte y José Jerí (Perú), Luis Lacalle Pou y Yamandú Orsi (Uruguay), Justin Trudeau (Canadá), Donald Trump (Estados Unidos), Claudia Sheinbaum (México), Olaf Scholz (Alemania), Friedrich Merz (Alemania), Pedro Sánchez (España), Emmanuel Macron (Francia), Giorgia Meloni (Italia), Luís Montenegro (Portugal) y Keir Starmer (Reino Unido).

Principales hallazgos

  • Sheinbaum lidera el ranking entre los evaluados con una aprobación reportada del 75% al cierre del año, seguida por Noboa con 51%.
  • Javier Milei aparece en el grupo medio con 47% de aprobación: según el informe, mantuvo niveles similares a los del inicio del año pese a altibajos vinculados a crisis económicas y gestión, sin caer por debajo del 40%.
  • Mandatarios con bajas iniciales, como Emmanuel Macron, Keir Starmer y Olaf Scholz, no lograron revertir sus niveles de aprobación a lo largo del año.
  • Perú presenta el caso más extremo entre los países analizados: Dina Boluarte y José Jerí cerraron con apoyos muy bajos en un contexto de marcada inestabilidad política.

Polarización, factor estabilizador

Los autores del informe plantean que en países con alta polarización (citan a Argentina como ejemplo) la aprobación presidencial tiende a estabilizarse en un rango acotado: ni crece fácilmente ni se erosiona con rapidez. Un pasaje del trabajo compara a Milei con Donald Trump: ambos muestran “estabilidad a lo largo de 2025 sin capacidad de expansión”, una dinámica donde la polarización actúa como anclaje que tanto protege frente a derrumbes como impide ampliaciones significativas del respaldo.

Cambios de signo y lunas de miel cortas

El informe advierte que el recambio político no asegura períodos prolongados de aceptación. En Uruguay, por ejemplo, la salida de Luis Lacalle Pou y la asunción de Yamandú Orsi no estuvieron acompañadas por una luna de miel prolongada: Orsi arrancó con expectativas contenidas y no mostró una subida rápida en la valoración pública. En Chile y Colombia, Boric y Petro registraron desgaste a lo largo del año pese a tener momentos de aprobación alta.

Qué mide el estudio y por qué importa

El trabajo de Pulsar evalúa la aprobación presidencial en 16 mandatarios y presenta trayectorias temporales a lo largo de 2025. Para interpretar los números, el informe subraya que la aprobación es un recurso táctico para gobernar: ofrece margen de maniobra cuando es alto, pero no otorga inmunidad ante problemas de gestión. Además, sostiene que las dinámicas nacionales se leen mejor si se contextualizan regionalmente: contextos afines condicionan márgenes de acción y ritmos de desgaste.

Implicancias para Argentina

En el caso argentino, el informe ubica al presidente con una aprobación estable (47%) que acompañó también un resultado electoral positivo en las elecciones legislativas de medio término, donde el oficialismo obtuvo una diferencia relevante respecto de la oposición en ciertos distritos. No obstante, el documento recuerda que la estabilidad no equivale a crecimiento y que factores económicos y de gestión representan riesgos que podrían tensionar esos niveles.


Conclusión: gobernar en 2025 fue, según el diagnóstico del observatorio Pulsar, más un ejercicio de mantenimiento que de expansión de apoyos. Pocos líderes mejoraron significativamente su imagen; varios emergieron con arranques favorables y sufrieron desgaste; y la polarización regional funcionó como un freno tanto para caídas intensas como para aumentos rápidos de respaldo.

Fuente: La Voz (informe sobre el relevamiento de Pulsar, observatorio UBA).