Riesgo País cierra 2025 en 571 puntos tras semana de estabilidad

Riesgo País y bonos: cierre estable que reduce la presión financiera
El Riesgo País elaborado por JP Morgan cerró el miércoles 31 de diciembre de 2025 en 571 puntos, según el registro de Rava Bursátil. Ese nivel —y la paridad absoluta entre apertura y cierre— refleja una semana de estabilidad en el mercado de bonos argentinos que permitió mantener el indicador por debajo de las 600 unidades.
La jornada final del año mostró un mercado de renta fija con escasas variaciones: el índice permaneció en 571 puntos, idéntico al cierre del día anterior. Esa estabilidad es coherente con el comportamiento observado durante la última semana de diciembre, período en el que los títulos soberanos experimentaron leves recuperaciones después de la volatilidad de meses previos.
Evolución reciente y contexto
En el transcurso de diciembre, el Riesgo País se acortó desde niveles cercanos a 648 puntos al inicio del mes hasta el entorno de los 571 puntos al cierre del año, una compresión aproximada de 77 unidades en treinta días. El descenso contrasta con los picos de volatilidad observados en el tercer trimestre de 2025: según reportes periodísticos, el índice llegó a rozar los 1.500 puntos en septiembre. La reducción fue impulsada por factores como el ingreso de divisas y los avances en renegociación de metas financieras, según análisis de mercado.
Qué implica para el financiamiento
El Riesgo País mide la prima que exigen los inversores por comprar deuda soberana frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Un valor más bajo suele asociarse a menor costo relativo de financiamiento para el Estado y un entorno marginalmente más favorable para empresas que buscan crédito en mercados internacionales. Sin embargo, 571 puntos sigue siendo una prima elevada frente a países con grado de inversión, por lo que el acceso al crédito sigue condicionado por otras variables macro y de mercado.
Factores que explican la calma reciente
Fuentes del mercado destacan dos elementos que contribuyeron a la estabilidad: la operatoria propia del cierre de balances, cuando inversores reducen posiciones y se prioriza la cautela, y las expectativas en torno a cambios en el esquema cambiario anunciados para comienzos de 2026. Ambos factores suelen moderar la volatilidad a corto plazo pero no eliminan riesgos estructurales que pueden volver a ampliarse si cambian las señales macroeconómicas.
Comparación regional
En el contexto latinoamericano, la lectura del índice coloca a Argentina por debajo de economías en situación de estrés crediticio extremo; por ejemplo, informes de prensa citan que Venezuela mantuvo valores muy superiores en 2025. De todos modos, la posición relativa no equivale a grado de inversión y el país continúa expuesto a shocks internos y externos que pueden afectar la prima exigida por los acreedores.
Impacto en la economía real
Además del costo para el Estado, el Riesgo País actúa como referencia para operaciones privadas: influye en la tasa que pagan empresas y en la percepción de riesgo por parte de inversores extranjeros. Una baja sostenida del indicador facilitaría condiciones de financiamiento, aunque la materialización depende de variables adicionales como inflación, política cambiaria y dinámica fiscal.
Fuentes y enlaces:
