Roberto Trotta desde Miami: recuerdos, el personaje mediático y el sueño de volver a dirigir

Memorias, autocrítica y proyectos desde Estados Unidos
Radicado en Miami, Roberto Trotta conversa sobre su vida fuera del fútbol profesional, la construcción del «Trotta malo» en los medios y su deseo de volver a dirigir en la Argentina. En la charla admite que esa imagen fue en parte un personaje que le sirvió para su carrera y cuenta cómo hoy trabaja en un emprendimiento de transporte junto a su familia mientras mantiene la ilusión de volver a los bancos de suplentes.
De capitán campeón a la vida en Miami
Trotta recuerda con nitidez el penal que convirtió al Milan en la final de la Copa Intercontinental de 1994 y la etapa que lo llevó a jugar en la Roma con Carlos Bianchi. Sin embargo, también relatará que la vida lejos de Argentina le dio anonimato y tranquilidad: «Acá sos uno más», dice sobre su día a día en Miramar (Florida), donde no recibe las ovaciones callejeras que tuvo en su país. Hoy administra con su mujer un emprendimiento de transporte y se dedica a acompañar a sus hijos en el crecimiento.
El personaje y las lecciones aprendidas
Trotta reconoce que durante años construyó una imagen agresiva destinada a generar ruido mediático: «Era un show», explica. Al mirar atrás, admite que muchas reacciones fueron marketing personal para sostener su presencia en un ambiente competitivo. Ahora se arrepiente de ciertas declaraciones y peleas y asegura que no repetiría ese comportamiento. Reconoce además que esa fachada le permitió «ganar plata» y sobrevivir en el circuito profesional, pero que con el tiempo debió cerrar capítulos y pedir disculpas.
La relación con Chilavert y otras figuras
En la entrevista Trotta describe con sinceridad su vínculo con José Luis Chilavert: lo recuerda como un «personaje» y dice que hoy mantienen buena relación, se juntan a tomar café y conversan sobre la posibilidad de trabajar en Paraguay. Refiere además anécdotas con Ruggeri, Abreu y otros contemporáneos y afirma que muchos exageraron el relato de rivalidades; para él, muchas de esas situaciones eran chicanas del fútbol de la época que hoy se relatan con otra perspectiva.
Medios, panelismo y correcciones públicas
Trotta pasó también por la televisión y la radio como panelista. Dice que si volviera a hacerlo cambiaría su forma de hablar y que en aquella etapa «se dejó llevar por el ruido». Señala que trabajó con figuras potentes de los medios y que eso lo empujó a mantener un personaje. Hoy valora otros enfoques y reconoce que hubiera actuado distinto: menos crítica hacia futbolistas, más prudencia y respeto por compañeros y entrenadores.
El liderazgo en el vestuario versus las empresas
El exjugador reflexiona sobre el liderazgo que ejerció como capitán a edad temprana y cómo eso le permitió ayudar a compañeros en negociaciones y en su integración al grupo. Sostiene que esas experiencias le enseñaron lecciones que hoy trasladan a empresas: cómo valorar a todos los miembros de un equipo, desde las estrellas hasta quienes cumplen tareas menos visibilizadas. Cree que esa mirada puede servir a organizaciones privadas que buscan mejorar su clima interno y la motivación colectiva.
El deseo de volver a dirigir
Trotta admite que extraña la cancha y que su gran sueño es volver a dirigir en la Primera argentina. Relata que estuvo al frente de equipos en categorías inferiores y en la Primera B Nacional, pero que confía en que algún día tendrá la posibilidad de dirigir en la máxima categoría. A los 56 años dice sentirse actualizado, sigue viendo partidos y asistiendo a entrenamientos; aunque reconoce que hace casi diez años que no dirige, trabaja en su preparación y en mantener contactos para cuando surja una oportunidad.
Autocrítica y reconciliaciones
En varios pasajes de la charla Trotta se muestra autocrítico: reconoce episodios polémicos, pide disculpas donde corresponde y cuenta que mantuvo conversaciones con exrivales y figuras con las que tuvo enfrentamientos. Relata, por ejemplo, anécdotas con Pellegrini y Marcelo Palacios que hoy rememora con humor y admite que algunas situaciones fueron fruto de la juventud y la tensión del momento.
Proyectos fuera del fútbol
Además de su interés por volver a dirigir, Trotta se dedica a un emprendimiento familiar de transporte en Miami donde su mujer maneja la parte financiera y él coordina los choferes. También dicta charlas sobre liderazgo y comparte experiencias que vinculan el deporte con la gestión empresarial. Aunque extraña la adrenalina de la cancha, la actividad fuera del fútbol le da un horizonte distinto y la posibilidad de una vida más estable para su familia.
Mirada final
Trotta concluye la charla con una mezcla de nostalgia y serenidad: reconoce la huella que dejó el personaje mediático, valora los momentos deportivos más importantes y espera una oportunidad concreta para volver a la dirección técnica en la Argentina. Mientras tanto, disfruta de la vida en Miami, participa en proyectos privados y mantiene el vínculo con viejos compañeros y rivales, algunos de los cuales hoy lo visitan o se lo cruzan en la ciudad.
Fuentes: Infobae (entrevista)
