Supergripe H3N2: por qué el oseltamivir (Tamiflú) volvió a ser clave y cuándo usarlo

Salud pública recomienda uso temprano y racional del antiviral frente a los primeros casos
Con la detección de los primeros casos del subclado K de la influenza A (H3N2) en Argentina, el Ministerio de Salud recordó la utilidad del oseltamivir —conocido como Tamiflú— como complemento a la vacunación contra la gripe, sobre todo en personas con factores de riesgo y cuando el tratamiento se inicia dentro de las primeras 48 horas desde el inicio de los síntomas.
Qué se confirmó y dónde
El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) informó tres casos del subclado K: dos adolescentes de 13 y 15 años en la provincia de Santa Cruz (uno con co-detección de COVID-19) y un niño de 5 años internado en el Hospital Garrahan, en la Ciudad de Buenos Aires. Las autoridades sanitarias señalaron que, por ahora, no se detectó en 2024 un aumento de cepas resistentes al oseltamivir en el país.
Cómo actúa el oseltamivir y por qué es útil
El oseltamivir es un inhibidor de la neuraminidasa, una enzima que el virus de la gripe necesita para reproducirse y propagarse entre células. El medicamento reduce la multiplicación viral y, cuando se administra dentro de las primeras 48 horas del inicio de los síntomas, suele acortar la duración de la enfermedad y disminuir el riesgo de complicaciones en grupos de riesgo (personas mayores, embarazadas, niños pequeños y pacientes con enfermedades crónicas).
En pacientes hospitalizados con influenza grave, los estudios citados por el BEN muestran que el tratamiento con oseltamivir puede reducir el tiempo de internación y la mortalidad, especialmente si se inicia precozmente. Por esa razón, el Ministerio recordó que no es necesario esperar el resultado de laboratorio para comenzar el antiviral en casos con sospecha clínica y factores de riesgo.
Advertencia sobre uso indiscriminado y resistencias
Las autoridades sanitarias advirtieron que el uso indiscriminado del oseltamivir puede favorecer la aparición de cepas resistentes. Por eso, la indicación debe ser estrictamente médica y basada en criterios clínicos y epidemiológicos. El BEN subraya la importancia de reservar el antiviral para quienes realmente lo necesitan y seguir las dosis y la duración prescritas por el profesional de salud.
Qué hacer si aparecen síntomas
- Si presenta fiebre, tos, dolor de garganta, congestión y otros síntomas respiratorios, consulte por teléfono o en su centro de salud y siga las indicaciones médicas.
- En personas con factores de riesgo, el médico puede indicar inicio precoz de oseltamivir sin esperar el resultado de laboratorio.
- En casos leves en personas sin riesgo, la indicación suele ser manejo sintomático y vigilancia. La vacunación sigue siendo la principal medida preventiva.
Presencia regional de la variante
La subvariante K del H3N2 ya se detectó en países vecinos y de la región: Brasil, Chile, Perú y Costa Rica, según reportes epidemiológicos. La circulación regional refuerza la recomendación de vigilancia, diagnóstico oportuno y uso racional del antiviral para disminuir el impacto de la temporada gripal.
Vacunación y medidas colectivas
El Ministerio de Salud recuerda que la vacunación antigripal es la principal herramienta para reducir hospitalizaciones y muertes por influenza. El oseltamivir complementa la prevención cuando la infección ocurre, especialmente en situaciones de riesgo. Mantener las medidas de higiene respiratoria (cubrirse al toser, ventilar ambientes, quedarse en casa si se está enfermo) ayuda a limitar la transmisión comunitaria.
Fuente: El Economista
