Jueves, 01 Enero 2026
Venta exclusiva y polémica por precios en Buenos Aires

The Cheesecake Factory vende tortas enteras en Alto Palermo: precio y críticas

La cadena estadounidense empezó a vender tortas enteras en Alto Palermo. Llegan supercongeladas desde EE. UU., rinden 14 porciones y cuestan alrededor de 135 dólares (unos $196.000), lo que generó críticas por los precios y la limitada distribución a Palermo y zonas cercanas.
Porción de cheesecake de The Cheesecake Factory sobre plato
Porción de cheesecake de The Cheesecake Factory sobre plato

Una entrada exclusiva y cara de la pastelería estadounidense

La llegada de The Cheesecake Factory a Buenos Aires incluyó ahora la venta de tortas enteras de su línea Bakery desde un punto exclusivo en el shopping Alto Palermo. Los productos llegan supercongelados e importados desde Estados Unidos, y el precio por unidad —unos 135 dólares en el mercado local— convirtió al producto en objeto de debate por su impacto en el bolsillo.

Cómo se comercializan y por qué cuestan tanto

La cadena estadounidense, conocida internacionalmente por sus cheesecakes, inició en Argentina una prueba comercial que comenzó con porciones individuales vendidas en formato pop-up. Ahora ofrece tortas enteras que, según la información disponible, rinden 14 porciones cada una y se venden a un precio aproximado de 135 dólares por unidad, equivalente a cerca de $196.000 según la nota publicada por La Voz. El traslado desde Estados Unidos, la conservación supercongelada y la logística de importación son factores que la marca plantea como explicación del precio final.

Reacción de los usuarios y comparación con la pastelería local

En redes sociales la novedad generó críticas principalmente por dos razones: el valor y el acceso. Usuarios remarcaron que una porción individual de alrededor de 97 gramos ya se ofrecía a valores cercanos a $12.500, lo que, para muchos consumidores, no justifica la diferencia frente a propuestas locales. En panaderías y cafeterías de especialidad se consiguen cheesecakes frescas de mayor tamaño y a precios sensiblemente menores, señalaron varios comentarios.

Limitaciones logísticas y alcance

La venta se gestiona desde un punto exclusivo en Alto Palermo donde The Cheesecake Factory opera sin restaurante de servicio completo. Además, el despacho a domicilio a través de aplicaciones de delivery parece limitado a Palermo y zonas aledañas; clientes de otros barrios y del conurbano expresaron frustración por no poder acceder al producto. Esa restricción alimentó la percepción de que se trata de una experiencia acotada y orientada a un segmento premium.

Fuente: La Voz, periodo: diciembre 2025

Precio por porción y percepción de valor

Si una torta rinde 14 porciones y cuesta 135 dólares, la equivalencia por porción en dólares queda por debajo del costo unitario que se ve en algunas ventas al corte en el país, pero la conversión a pesos y los costos locales de distribución elevan el precio final. Además, varios consumidores cuestionaron la relación calidad-precio: para quienes conocen la experiencia de comprar cheesecakes frescas en panaderías artesanales argentinas, la alternativa importada no siempre resulta más atractiva ni de mejor relación calidad-precio.

¿Es una prueba o un desembarco mayor?

Por ahora la operación en Alto Palermo continúa como una fase de prueba: no hay confirmación de apertura de un restaurante de servicio completo en Argentina. La estrategia de empezar con ventas puntuales y pop-up responde a la evaluación del mercado y a la lógica de marcas internacionales que ingresan primero con productos emblemáticos.

Qué implica para el consumidor

Para quienes buscan recrear el consumo que se vive en viajes al exterior, la cheesecake importada funciona como símbolo de esa experiencia estadounidense. Pero para la mayoría de los consumidores el debate quedó centrado en si conviene pagar un precio premium por un producto importado que, además, tiene límites de distribución en la ciudad. La discusión ofrece además una lectura sobre cómo la importación de alimentos premium se traduce en precios que pueden quedar fuera del alcance de buena parte del mercado local.


Fuentes: La Voz