Jueves, 02 Abril 2026
Concierto emotivo y masivo en Córdoba

Trueno partió al medio la Plaza de la Música con un concierto que mezcló hip hop, R&B y punk

Trueno cerró la etapa de El último baile deluxe en la Plaza de la Música con un show energético que mezcló rap, R&B latino, trap y rock, y una multitud juvenil que cantó, bailó y pogueó durante casi dos horas.
Trueno en el escenario durante su concierto en la Plaza de la Música
Trueno en el escenario durante su concierto en la Plaza de la Música

Una noche de «El último baile deluxe» que coronó la gira

Trueno subió al escenario puntual y lideró una noche en la Plaza de la Música que combinó rap, R&B latino, trap y rock con pasajes de cuarteto y freestyle. El concierto fue un cierre de gira emotivo: el público joven empujó la energía durante casi dos horas, cantó en bloque y generó pogos en el centro de la platea.


El artista, de 23 años, presentó su repertorio de El último baile deluxe acompañado por una banda que incluye a Pedro Pasquale en guitarra y dirección musical, Julián Gallo en bajo, Carlos Salas en percusión, Nikko Taranto en batería y Augusto Durañona en teclados. También subieron al escenario su padre, Pedro Peligro, y Kmi 420 en varias canciones colaborativas.

El concierto arrancó a las 21.15 con temas raperos y una ráfaga inicial que incluyó Grandmaster y la Bizarrap Session Vol. 16. A partir de ahí, la secuencia no dio respiro: versiones furiosas de Fuck The Police con la intro de Killing in the Name de Rage Against the Machine; momentos de calma con Rain III, Feel Me?, Fresh y Real gangsta love; y tramos de R&B y trap con Lauryn, Night y 344.

El vínculo con el público y la escena local

Hubo guiños constantes a la cultura popular y los barrios: camisetas de Boca —club del que es hincha Trueno—, pañuelos y trenzas inspiradas en la estética del disco, y barras barriales que corearon letras contra la policía en voz de chicos y adolescentes. En un pasaje del show el cantante homenajeó a La Mona Jiménez con un sampler de El Marginal y enlazó cuarteto con rap en un freestyle que mencionó figuras del bajo mundo musical y saludos a colegas.

También hubo momentos de celebración regional y de cercanía entre artistas: salutaciones para Feid, Duki, Young Miko y otras colaboraciones que en la versión en vivo intervinieron Kmi 420 y músicos de la banda para reemplazar voces o potenciar los estribillos.

Montaje y sonido

Las bases y beats del disco se trasladaron al vivo con cuidado: la banda respetó los pasajes electrónicos y los sampleos característicos, al tiempo que estiró temas con solos de guitarra distorsionada y pasajes rockeros. En la recta final sonaron Sangría y Atrevido con un tratamiento cercano al hard rock; la guitarra de Pasquale fue protagonista y llevó algunos temas al borde del heavy.

El show combinó canciones coreables con instantes de improvisación: uno de esos fue el freestyle antes del cierre, que encendió otra ovación. Como cierre llegaron hit tempranos reversionados: Mamichula apareció en un formato más electrónico, y Cuando el bajo suena fue reinterpretada con una base techno que potenció el salto colectivo.

Impredecible y popular

La presencia masiva de jóvenes, familias y niños marcó el pulso del recital: hubo un puesto de merchandising con gran actividad (gorras y remeras oficiales) y un ambiente que alternó euforia con momentos de canto coral. Trueno se permitió emoción al despedirse, llegó a las lágrimas y agradeció a su gente por acompañarlo en el cierre de la gira.

El World Tour de El último baile deluxe tiene dos fechas pendientes: 5 de diciembre en el Anfiteatro Municipal de Rosario y 11 de diciembre en el estadio de Ferro en Buenos Aires, según la programación mencionada en la previa del tour.


Fuente: La Voz