Un estudio que puede anticipar el cáncer de pulmón y salvar vidas

Detección precoz y prevención: por qué importa el estudio mencionado por el especialista
El cardiólogo Jorge Tartaglione dijo en LN+ que en la Argentina se detectan 13.000 casos de cáncer de pulmón por año y que “el 75% llega tarde”. A partir de esos datos destacó la importancia de un estudio que, según su criterio, “podría salvarle la vida a 1500 fumadores”. Estas cifras y esa recomendación reabren el debate sobre la detección temprana y las estrategias para reducir la mortalidad por cáncer respiratorio.
Qué dijo el especialista y por qué llamó la atención
Tartaglione señaló en una entrevista televisiva que, aun en ausencia de síntomas, hay pruebas capaces de identificar lesiones en estadios iniciales. Según sus palabras, la implementación dirigida de ese estudio podría impactar en la supervivencia de personas con antecedentes de tabaquismo: “Aunque no tengas síntomas, podés salvar tu vida”.
El problema clínico: diagnóstico tardío
El dato que aportó el especialista —13.000 diagnósticos anuales y 75% detectado en etapas avanzadas— explica por qué la detección temprana es un objetivo prioritario. Cuando el cáncer de pulmón se identifica en estadios avanzados, las opciones terapéuticas son más limitadas y la probabilidad de sobrevida disminuye. Por eso, los programas de tamizaje orientados a poblaciones de riesgo buscan identificar lesiones cuando todavía son tratables con cirugía o tratamientos menos agresivos.
¿A quiénes se dirigirá un eventual programa de detección?
En general, las estrategias de cribado o tamizaje están diseñadas para grupos con mayor probabilidad de enfermedad, como personas con historia de tabaquismo intenso. El mensaje del especialista pone el foco en fumadores y exfumadores: son quienes más podrían beneficiarse de una búsqueda activa. La decisión sobre a quiénes ofrecer el estudio depende de criterios clínicos que deben consensuarse entre sociedades científicas y autoridades sanitarias.
Limitaciones y recursos: lo que hay que considerar
Implementar un programa de detección a gran escala exige tener en cuenta capacidades logísticas, recursos humanos y la infraestructura diagnóstica necesaria. También es clave garantizar la calidad del seguimiento: detectar una lesión obliga a disponer de vías de confirmación diagnóstica, asesoramiento y tratamiento. Sin esos pasos, el tamizaje puede generar ansiedad y resultados innecesarios.
El rol del tabaquismo y la prevención
El tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo para el cáncer de pulmón. Por eso, además de detectar precozmente, las políticas públicas deben mantener e intensificar las acciones de prevención: programas de cesación tabáquica, campañas de concientización y medidas de control del consumo de tabaco. Intervenir en la prevención tiene un doble valor: reduce la incidencia futura y disminuye la necesidad de intervenciones sanitarias costosas.
Qué puede cambiar para el paciente
Si el estudio que mencionó Tartaglione lograra implementarse en grupos de riesgo con criterios clínicos adecuados, la expectativa es identificar tumores en etapas tempranas, cuando los tratamientos son más efectivos. El especialista estimó que, con esa intervención, se podrían salvar alrededor de 1500 fumadores, una cifra que subraya el impacto potencial de la detección precoz sobre la carga de enfermedad.
Recomendaciones prácticas para la población
- Si sos fumador o tuviste tabaquismo prolongado, consultá con tu médico sobre el riesgo y las opciones de control o revisión periódica.
- Informate sobre programas locales de cesación: dejar de fumar reduce el riesgo y mejora la salud general.
- Exigí información clara sobre beneficios y limitaciones de cualquier estudio de detección; es importante entender qué significa un resultado positivo y qué pasos siguen.
Fuentes: La Nación
