VIDEO: Frío saludo de Milei y Lula en la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú

Encuentro tenso en la cumbre del Mercosur
En la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú, el presidente Javier Milei y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva protagonizaron un gesto corto y distante que quedó registrado en video y resonó en la agenda diplomática: el frío saludo mostró la tensión en un escenario donde los mandatarios buscan acordar posturas sobre la apertura comercial y el futuro del bloque.
La cumbre reunió a los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay con el objetivo de definir una postura común frente al tratado de libre comercio con la Unión Europea, cuya firma fue nuevamente postergada por la resistencia de sectores agrícolas en países como Francia e Italia. El aplazamiento obligó a los jefes de Estado a discutir una estrategia regional para avanzar en acuerdos comerciales que llevan décadas en negociación.
Qué pidió la Argentina
La delegación argentina, encabezada por Milei, llegó con un énfasis en la apertura comercial. El mandatario buscó mayor flexibilidad del bloque para impulsar medidas que faciliten el comercio exterior y la atracción de inversiones. En la mesa de negociaciones también apareció la preocupación por los plazos: el canciller paraguayo Rubén Ramírez señaló que los países del Mercosur están dispuestos a avanzar, pero advirtió sobre la limitación de tiempos frente a las decisiones internas de la Unión Europea.
Contexto del acuerdo con la Unión Europea
El acuerdo entre el Mercosur y la UE lleva más de 25 años de negociaciones y enfrenta obstáculos políticos y técnicos. Sectores agrícolas europeos han expresado reparos sobre posibles efectos en sus mercados, lo que obligó al bloque europeo a postergar decisiones claves. Para el Mercosur, la firma representaría una apertura comercial significativa; sin embargo, las diferencias internas y las demandas de salvaguardia y reglas sanitarias mantienen la negociación estancada.
Implicancias y próximos pasos
El gesto público entre Milei y Lula se interpreta como un reflejo de diferencias políticas y estratégicas entre ambos gobiernos, aunque en la cumbre también se trabajó en la coordinación técnica para avanzar en posiciones conjuntas. Los mandatarios intentarán consensuar una postura firme que pueda sostenerse en las próximas semanas, con la vista puesta en retomar las conversaciones con la Unión Europea a partir de enero.
Fuentes: El Día
